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Mostrando las entradas de noviembre, 2021

Maldecirè vuestras bendiciones.

  En el libro del profeta   Malaquìas vemos cómo Dios reprende a los lìderes por no dar gloria a su nombre (Malaquìas 1:1-2). Y la sentencia es: “Enviarè maldición sobre vosotros, y maldecirè vuestras bendiciones” (verso 2). Sentencia durísima pues no solamente abarca el hecho de no tener bendiciones sino también de maldecir lo que ya se tiene como bendición (Lucas 6:16 y Juan 12:4). Ahora bien, hemos de notar que no solamente a los lìderes puede venir èsta sentencia, pues ella viene por no dar la gloria a Dios. Así, què, si una oveja no le da la gloria a Dios (con una vida santa), también se hace acreedora a esa misma sentencia. Por ello, hemos de estar consciente que todo lo que somos, todo lo que tenemos, todo lo que logramos en èsta vida es por su bendita gracia, voluntad y misericordia, no por nuestros propios medios (aunque sì debemos hacer lo que nos corresponda hacer). ¡Esa, es precisamente la blasfemia contra el Espìritu Santo!, acreditarnos nosotros mismos lo que l...

No somos nosotros a él, sino èl quien nos elige.

  Cristo dijo: “Esta es la voluntad de mi Padre que todo lo que me ha dado yo no lo pierda” (Juan 6:39). Veamos màs: “No habían nacido aún, no habían hecho ni bien ni mal aún, pero para que el propósito de la elección de Dios permaneciere, a Jacob amè y a Esaù aborrecì” (Romanos 9:1-13). “Dios escogiò a David su siervo de entre los apriscos de las ovejas” (Salmo 78:70). “Jesús escogiò a sus discípulos” (Lucas 6:12-16). ¡NO somos nosotros quienes elegimos a Dios, es él quien nos elige a nosotros!. Veamos más: “Pablo, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios” (Efesios 1:1). “Bendito sea el nombre de Dios, quien nos escogiò en él ANTES de la fundación del mundo” (Efesios 1:3-4). Debemos entender que fue Dios quien decidió quièn sería salvo y quièn no, él es el dueño de la tierra y de todos los que la habitamos, por lo tanto, él decide què, quién, cuando, dónde y por què en todos (Salmo 24:1). Si sabemos que somos eligidos entonces seamos agradecidos y vivamos distinto. Señor:...

Falta poco para la media noche. (Parte final)

  Alguien podrá decir, y con justa razón, que Dios dijo que el día y la hora de su visitación (venida) nadie lo sabría, ni siquiera los ángeles del cielo (Mateo 24:36). Declaraciòn que nosotros también creemos. Pero, no podemos obviar que, el Señor tambièn declaró: “NO harè nada sin revelarle mis secretos a los profetas” (Amòs 3:7), y, especialmente èste otro verso: “¿Ocultarè lo que voy a hacer a Abraham… mi amigo? (Gènesis 18:17 y Isaìas 41:8). Y también está escrito: “Gloria de Dios es el esconder un asunto, pero gloria de los reyes es investigarlo” (Proverbios 25:2). Y, hemos de mencionar que Cristo nos nombrò a todos sus seguidores “reyes y sacerdotes” (Apocalipsis 1:6, que aún hay profetas, y que, podemos llegar a ser amigos de Dios). No pretendemos ser altivos, orgullosos ni selectivos, pues reconocemos que todo lo que somos y lo que tenemos vino de Dios, quien nos eligió y nos separò desde antes de nuestro nacimiento a todos los creyentes (Efesios 1:1-6), pero, que podemo...

Falta poco para la media noche. (Parte uno)

  A “media noche” pasó el àngel de la muerte sobre Egipto matando a sus primogénitos (Éxodo 12:29), figura de la salvaciòn. A “media noche” Booz se diò cuenta que Rut estaba recostada en su lecho (Rut 3:8), figura del amor de Cristo por su esposa la Iglesia. A “media noche” una mujer perversa cambió a su hijo muerto por uno vivo (1ª Reyes 3:20), figura de la justicia de Dios. A “media noche” Pablo y Silas cantaban en la cárcel cuando los visitò el Señor (Hechos 16:25-34), figura de la gratitud a Dios no importando nuestras circunstancias. Muchos son los eventos que el pueblo de Dios ha tenido a la media noche, entonces por simple lógica nos preguntamos: ¿A què hora podríamos pensar que el evento más importante para su pueblo, como lo es su visitación (venida), podría suceder?. La escritura también nos lo dice: Entonces el reino de los cielos será semejante a diez vírgenes que salieron a recibir al esposo…a MEDIA NOCHE” (Mateo 25: 1), y también explica: “Pero a la MEDIA NOCHE se o...

Generalmente no es bueno tener mucho.

  “Y di mi corazón a inquirir y a buscar con sabidurìa sobre todo lo que se hace debajo del sol” expresó el sabio Salomòn en Eclesiastés 2:13. Y, en esa búsqueda, el sabio se diò cuenta que NO es bueno tener mucho de nada, lo que expresó asì: 1- “Porque en la MUCHA sabiduría… hay mucha molestia” (Eclesiastés 1:18). 2- Por la MUCHA preocupación… viene el sueño (Eclesiastès 5:3). 3- En donde ABUNDAN los sueños… también abundan las vanidades (Eclesiastès 5:7). 4- Cuando AUMENTAN los bienes…también aumentan los que consumen (Eclesiastès 5:11). Al rico no lo deja dormir… la ABUNDANCIA (Eclesiastès 5:12). 5- Ciertamente las MUCHAS palabras… multiplican la vanidad (Eclesiastès 6:11). 6- No seas DEMASIADO justo… ¿por què habràs de destruirte? (Eclesiastès 7:16).   ¿Què nos dice el sabio que trae el tener mucho?   Molestias, mal sueño, vanidades, aumento de consumidores, insomnio, vanidad y lo peor de todo “destrucción”. Conclusión: Seamos agradecidos con tener lo suficiente de ...

La voz de la sangre clama.

    El mismo día que Caìn asesinò a su hermano Abel por envidia, Dios le expresó: “La VOZ de la sangre de tu hermano clama a mì” (Gènesis 4:10). ¿Hemos entendido el mensaje? No de la envidia, no del respeto o irrespeto a la vida propia o de otro, sino más bien que la sangre “habla” y lo más importante “nos habla”. ¿A què nos referimos?.   A que la escritura dice: “El que cree en él (Cristo), no es condenado; pero el que no cree en él (Cristo) ya ha sido condenado (Juan 3:18). ¿Por què? Porque Cristo, el Hijo de Dios derramò su sangre para “hablar” a favor nuestro en el juicio personal (vea Hebreos 9:27; 1ª Juan 2:1 y Apocalipsis 20:12). Porque no creer en Cristo es no querer escuchar esa amorosa voz de la sangre que nos habla para decirnos que quiere salvarnos. En la sangre está la vida del hombre y de los animales, por ello, fue que Dios prohibió comerla en ninguna forma o manera (Gènesis 9:4). La sangre lleva el ADN (Acido Desoxirribunuclèico, proteína que contiene ...

Todas las cosas son fatigosas.

  Platicàbamos con una adolescente que recién inició su trabajo de vacaciones, y expresaba: “Ahora ya me dì cuenta que la vida no es fácil”. Ella ha tenido el privilegio de tener un hogar; de tener quien le pague su educación; de ir y venir al cole cómodamente en un auto de la familia o en un bus vigilado (respondiendo positivamente a ello por supuesto). Pero, en cuanto experimentò lo duro de ganarse el sustento, alcanzó a ver la diferencia entre tener o no tener responsabilidades de adulto. Aprendiò en carne propia las palabras bíblicas dadas por el rey Salomòn cuando dijo: “Todas las cosas son fatigosas más de lo que el hombre puede expresar” (Eclesiastès 1:8). Y, comprobó por experiencia propia las sentencias dadas al hombre y la mujer en Gènesis, cuando luego de haber caìdo en el pecado Dios señalò a la mujer: “Multiplicarè en gran manera los dolores de tus preñeces; con dolor daràs a luz los hijos. (Gènesis 3:16). Mientras que al hombre le expresó: “Maldita será la tierra po...

Y resultó que el desierto no tenía nopales. (Parte final)

    Nos parecìa a todos los creyentes “dramática” la apertura de los sellos de Apocalipsis porque en realidad habían de ser “dramáticas”, que no nos dimos cuenta cuando fueron abiertos. Lo que nunca pensamos, o, mejor dicho recordamos, fue el hecho que en el primer desierto allá en canaàn en pleno éxodo y desierto cayó manà del cielo (Éxodo 16:31) y salió agua de la peña (Éxodo 17:6) y sucedió una o dos veces sino por 40 años. Olvidamos también que por medio del apóstol Pablo se nos hizo ver que “ellos” (el pueblo de Israel en el desierto) eran “ejemplo” para nosotros hoy en día, quizás fue por ello también que esperábamos ver nopales en el nuestro desierto y no un oasis (1ª Corintios 10:6-11). Al día de hoy, las iglesias no pueden ser abiertas en muchas partes del mundo; muchos misioneros son objeto de persecuciòn; los mensajes cristianos en redes sociales son atentamente vigilados con algoritmos para ser censurados en el momento adecuado; la única forma de adoraciòn y es...

Y resultó que el desierto no tenía nopales. (Parte uno)

  Todo estudiante de las escrituras conoce que para el final de los tiempos Dios ha ofrecido sustentar a su Iglesia (la mujer de Apocalipsis) en el desierto. Muchos, por no decir todos los interesados en la Escatologìa (Ciencia que estudia los eventos del fin), pensamos de una u otra manera que ese desierto tendría nopales. ¿A què nos referimos? Pues como la escritura narra: “Y se le dieron a la mujer las dos alas de la gran àguìla, para que volase delante de la serpiente al desierto” (Apocalipsis 12:14). Todos, repetimos, pensamos que realmente la iglesia había de ser llevada a un lugar lejano, desèrtico, àrido, sin agua, al calor del sol, etc. como sucedió en éxodo a Israel (Josuè 5:6). Pero, cuando analizamos los primeros cuatro sellos que serían abiertos en la antesala de la venida del Señor, nos damos cuenta que ese desierto no tenía nopales. Ese desierto lo que ha tenido son cuatro paredes (nuestra casa) que nos han protegido del maligno a todos los creyentes que nos hemos ...

Dios mismo levanta a los pastores inútiles.

    “Yo levanto en la tierra a un pastor que no visitarà las perdidas, ni buscarà la pequeña, ni curarà la perniquebrada, ni llevará la cansada a cuestas, sino que comerà la carde de la gorda, y romperà su pezuña” (Zacarìas 11:16). Dios mismo es quien levanta a pastores y lìderes insensatos que no buscan agradarle a él sino agradarse a sì mismos. Pero es también Dios quien da la sentencia a ese tipo de liderazgo: “La espada herirà su brazo” (los brazos y las manos implican el trabajo que realizamos, lo que implica que no habrá bendición ni multiplicación en lo que esos lìderes hagan). “Su ojo derecho será herido”, los ojos representan la visión (lo que implica que esos lìderes perderán la espiritualidad y la convertirán en religiosidad (Zacarìas 11:17 y Mateo 9:36). Preguntamos: ¿Si todos buscamos a Dios para tener una estabilidad personal y familiar que el hombre no nos puede dar, què hacemos siguiendo a un líder del cuál Jehovà se ha apartado por actuar mal? ¿Què hacemos...

La excelencia del liderazgo

    Cuando deseamos llegar a algún destino que no conocemos, generalmente tomamos por guía o por líder a alguien que sì conozca el camino, alguien que sepa los secretos para que lleguemos más confiadamente a ese destino. Si nosotros elegimos mal, y, el escogido es un engañador simplemente no llegaremos nunca y sufriremos las consecuencias, pues dice la escritura que un mal líder es como no tener uno (Zacarìas 10:2). Ciertamente que para llegar al cielo necesitamos de un guía, de un líder que nos diga cómo, pero Jehovà hace mención al mal comportamiento de algunos, y al castigo que tiene preparado para ellos precisamente porque le han provocado a enojo por su actuar (Zacarìas 10:3). Sin embargo, nos recalca lo siguiente: “Jehovà visitarà su rebaño” (mismo verso 10). Dios, por medio del profeta nos muestra que no es responsabilidad del rebaño el actuar del liderazgo, pero sì la elección de seguir o no ese liderazgo. Es más, promete que del rebaño sacarà a los nuevos lìderes ...

El tiempo entre la profecìa y el cumplimiento.

  El Señor nos ha dado muchas promesas en su escritura, promesas que no dejaràn de cumplirse por mucho que pase el tiempo. Lo que sucede, es que, el factor “tiempo” (pasado, presente y futuro) solamente existe para el hombre, pues para Dios siempre es “presente” por ello él mismo se denomina “El Yo soy” (Éxodo 3:14). Pues bien, para un ejemplo veamos cómo entró Cristo a Jerusalèn días antes de ser crucificado: “Y habiendo echado sus mantos sobre el pollino, subieron a Jesús encima… y entró a Jerusalàn y le decían: Bendito el que viene en el nombre del Señor” (Lucas 19:35-38). Esta acción de Jesús, de la que muchos fueron testigos hace dos mil años, era una profecìa hecha en el tiempo del profeta Zacarìas capítulo 9 y verso 9. Como vemos, tuvieron que pasar 7 siglos para que una palabra comprometida de Dios se cumpliera. Y, miles de personas del pueblo de Dios, fìjèmonos bien, “del pueblo de Dios”, creyeron que no se cumpliría. Nosotros no somos distintos a ellos, pues solamente p...

Esperanza en medio de la tormenta.

  En el caos que había dejado el cautiverio de Babilonia sobre el pueblo de Dios, reciben mensajes de esperanza en medio de la tormenta: “Aún han de morar ancianos y ancianas en las calles de Jerusalèn, cada cual con bordòn en su mano por la multitud de los días” (Zacarìas 8:4). El mensaje es claro: El pueblo de Dios, por oscura que se vea la situación (más aún hoy en día con el intento de aniquilación premeditada de nosotros los de la tercera edad), tendrá el privilegio de tener ancianos y ancianas entre sus habitantes. Los ancianos han sido por generaciones en todas las tribus y naciones, una parte fundamental de sus culturas, pues, si ciertamente la “fuerza” está entre los jóvenes, también lo es, que la “sabiduría y la experiencia” están entre los ancianos.   Gloria a Dios que nos ofrece un remanente de ancianos y ancianas con experiencia material pero especialmente espiritual para los últimos tiempos también (verso 6). Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

¿Habèis ayunado para mì?

    El ayuno, es un recurso que el Señor ha puesto a su pueblo para que “otros” puedan recibir bendiciones. En el libro de Zacarìas capítulo 5 y verso 7, el Señor le pregunta al pueblo: “¿El ayuno que habéis hecho, lo hicisteis para mì o para vosotros?. Miremos cómo define el ayuno el Señor: “Es acaso el ayuno que yo escogì, que de día aflija el hombre su alma, que incline su cabeza como junco, y que haga cama de cilicio y ceniza? (Isaìas 58:5). Esto lo dice como antesala a lo que realmente él mira y exige como ayuno: “No es el ayuno que yo escogì que partas tu pan con el hambriento; que albergues a los pobres en tu casa, que cuando veas al desnudo le cubras; y no te escondas del hermano” (verso 7). Entendamos, el ayuno es una herramienta para ayudar a otros, no para beneficiarnos nosotros ni mucho menos para “tratar de manipular” a Dios. Por ello recalca su dolor al escuchar a su pueblo decirle: “Ayunamos y no hiciste caso, ni te diste por entendido” (verso 3) Señor: Da...

Si anduvieres por mis caminos…

    ¿Quièn de los creyentes no quisiéramos gobernar en la casa de Jehovà y guardar sus atrios?. ¿Quièn de nosotros no quisiéramos alcanzar todas las promesas hechas a sus santos? Bueno, pues a pesar de lo imperfectos que somos los hombres, esas promesas si Dios nos las hizo es porque hay al menos una manera de alcanzarlas. En el libro de Zacarìas capítulo 3 y verso 7, el Señor nos dice: “Si anduvieres en mis caminos, y si guardares mi ordenanza… también tú gobernaràs mi casa y también guardaràs mis atrios”. Y, para que veamos y entendamos que sì es verdadero y alcanzable termina el mensaje diciéndonos: “Y entre estos que aquí están aquí te darè lugar”. En otras palabras sì se puede alcanzar la promesa puesto que otros, cumplieron el requisito y recibieron el galardón. Con razón nuestra fe crece al ver aquèl   verso que dice: “Jehovà no es hombre ni hijo de hombre para que mienta” (Nûmeros 23:19). Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

Satanás en el cielo ????

    Para cualquier persona creyente, el hecho de pensar que Satanás aún tiene acceso en el cielo y frente a Dios, pareciera totalmente una locura, sin embargo, las escrituras nos enseñan claramente que sí puede. Veamos. En el libro de Job, se nos enseña en el capítulo 1 y verso 11 lo siguiente: “Un día vinieron a presentarse delante de Jehová los hijos de Dios, entre los cuales vino también Satanás”.   En el libro de Zacarías capítulo 3 y verso 1, se nos narra que Josué estaba frente al trono de Jehová, y Satanás estaba allí para acusarle. Cuando Cristo envió a sus 70 discípulos a predicar, y éstos regresaron gozosos de ver lo que Dios les había permitido hacer y se lo contaron a Cristo, él les respondió: “Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo” (Lucas 10:18). Nos queda claro pues, que Satanás accede aún al cielo dirigiendo a sus huestes como buen imitador de Dios. Pero su lugar final NO será ese, pues en Apocalipsis 20, él es echado al abismo por mil años, par...

La venganza es de Jehová.

    Cuántas veces no hemos recibido un daño, o, dejado de recibir un bien porque la o las otras personas nos lo hacen o nos lo dejan de hacer, y nuestro primer pensamiento es ver cómo nos vengamos. Dios nos ha ofrecido a quienes le conocemos y le seguimos, que él estará con nosotros siempre, para guardarnos, para guiarnos, para sostenernos (Mateo 28:20). Así, cuando suframos un daño o dejemos de recibir un bien, no luchemos nosotros por una venganza. Dios nos ha hecho otras promesas como en Zacarías 2:8, cuando le dice a SU pueblo que somos como la “niña de sus ojos”, y que, quien nos hace daño se lo hace a él (recordemos que ahora nosotros también somos su pueblo por gracia). Además nos dice: “Mía es la venganza dice Jehová de los ejércitos” (Romanos 12:19). Y, “Jehová consumará, porque no tomará venganza dos veces de sus enemigos” (Nahum 1:9). Selah. Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

Los bunkers no servirán de nada.

  Estamos viviendo tiempos tan difíciles que hasta quienes no conocen nada de las escrituras bíblicas hablan ya de “tiempos y eventos apocalípticos”. Y, por ello, quienes por su soberbia y posición económica dicen no creer en Dios se preparan haciendo bunkers (construcciones de hormigón bajo tierra) destinadas para refugios. ¿Què dicen las escrituras a èste respecto? En el libro de Isaìas leemos: “Porque Jehovà de los ejércitos vendrà sobre todo soberbio y altivo, y será abatido” (Isàias 2:12). Y, “Se meterán en las cavernas de las peñas y en las aberturas de la tierra… cuando Jehovà se levante para castigar la tierra, pero igualmente serán castigados” (Isaìas 2:19). Alguien podría decir que esa palabra fue para el pueblo de Israel hace 27 o 28 siglos, y tendría mucha razón, de no ser porque, el apóstol Pablo nos enseñara siete siglos más tarde: “Que Dios derribarà todo argumento y toda altivez que se levante contra su obediencia” (2ª Corintios 10:5). La palabra de Dios es viva, ...

Cuando no entendemos él nos explica.

    Nosotros como humanos finitos que somos no entendemos mucho de los asuntos de Dios, pero, él en su misericordia nos ha dicho: “Gloria de Dios es encubrir un asunto, pero gloria del rey, es descubrirlo” (Proverbios 25:2). Y, en otro verso nos muestra: “Que él nos hizo reyes y sacerdotes” (Apocalipsis 1:6). En otras palabras: “El nos autoriza, a que, si nos acercamos a él, no solo le conoceremos más sino nos permitirá ver sus tesoros escondidos o lo que las escrituras declaran como sus misterios”. Vemos en Zacarías capítulo 1, un triple ejemplo de ello: Verso 9: El profeta ve caballos de colores y no sabe qué son, pregunta a Dios, y Dios le responde. Verso 19: El profeta ve cuatro cuernos y no entiende, pero le pregunta a Dios, y Dios le responde. Verso 20: El profeta ve cuatro carpinteros, no entiende, y le pregunta a Dios, y Dios le responde. La interpretación de los significados en éste momento es irrelevante, lo importante en ésta lección es que no desmayemos, pues, ...

¿Quiénes son los dos candeleros, los dos olivos, los dos testigos? (Parte final)

  ¿Por qué podemos atrevernos a pensar o creer que quienes serán los dos testigos de Apocalipsis son Moisés y Elías?   Porque en otro detalle que nos da la escritura en la transfiguración de Cristo, vemos que ellos le traían un mensaje que, dicho sea de paso, solamente pudieron recibir si estaban en la presencia misma de Dios: “Platicarle de cómo sería el protocolo de su partida de éste mundo” (Lucas 9:30-31). Y, además, los únicos dos personajes de la historia, repetimos, que llenan los requisitos para ser los dos testigos son precisamente “Moisés y Elías”, pues, como ya mencionamos, ellos hicieron los mismos milagros que harán esos dos testigos:“Tienen poder sobre las aguas para convertirlas en sangre; pueden herir la tierra con toda plaga cuantas veces quieran; y tienen poder para abrir o cerrar el cielo” (Apocalipsis 11:6). Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

¿Quiénes son los dos candeleros, los dos olivos, los dos testigos? (Parte dos)

    Apocalipsis nos menciona que al final de los tiempos aparecerán dos testigos en tierra de Israel. Cuando estudiamos Apocalipsis leemos: “Estos son los dos olivos, los dos candeleros que están en pie delante de Dios” (Apocalipsis 12:4). Cuando estudiamos al profeta Zacarías, vemos que se vuelven a mencionar“dos olivos y dos candeleros” que están en la presencia misma de Dios” (Zacarías 4:3). Al estudiar detenida y comparativamente las escrituras vemos que en el Antiguo Testamento solamente hay dos personas que cumplen con las condiciones de los dos testigos de Apocalipsis, pues hicieron los mismos milagros (Moisés y Elías). En otro sentido, cuando estudiamos la Transfiguraciòn de Cristo acompañado de tres de sus apóstoles en Mateo 17:1-3 (Pedro, Jacobo y Juan), vemos que quienes aparecen hablando con él en el Monte Tabor son “Moisés y Elías”. Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

¿Quiénes son los dos candeleros, los dos olivos, los dos testigos? (Parte uno)

  Las escrituras están llenas de misterios de Dios, pero él dijo: “Gloria de Dios es encubrir sus secretos, pero ha dado gloria a los reyes para poder descubrirlos” (Proverbios 25:2). Luego en el Nuevo Testamento se nos dice: “Desde Juan el Bautista hasta nuestros días el cielo sufre violencia, y los violentos lo arrebatarán” (Mateo 11:12). El profeta Daniel escribió: “Hay un Dios en los cielos que revela los misterios” (Daniel 2:28). Dios dijo: “Si me obedeciereis, los cielos sobre tì no serán de bronce, ni la tierra os será de hierro” (Deuteronomio 28:23) ¿A qué vienen todos éstos versos de introducción?   A que las escrituras guardan muchos secretos entre sus líneas porque ese es privilegio de Dios, pero que si somos obedientes, valientes, esforzados y perseverantes, entonces él, nos permitirá descifrar esos secretos porque los cielos abrirán las escrituras para nosotros. Vemos el ejemplo en el apóstol Pablo, cuando nos dice: “Ahora ha sido descubierto el misterio que p...