Cuando no entendemos él nos explica.
Nosotros como humanos
finitos que somos no entendemos mucho de los asuntos de Dios, pero, él en su
misericordia nos ha dicho: “Gloria de Dios es encubrir un asunto, pero gloria
del rey, es descubrirlo” (Proverbios 25:2). Y, en otro verso nos muestra: “Que
él nos hizo reyes y sacerdotes” (Apocalipsis 1:6). En otras palabras: “El nos
autoriza, a que, si nos acercamos a él, no solo le conoceremos más sino nos
permitirá ver sus tesoros escondidos o lo que las escrituras declaran como sus
misterios”. Vemos en Zacarías capítulo 1, un triple ejemplo de ello: Verso 9:
El profeta ve caballos de colores y no sabe qué son, pregunta a Dios, y Dios le
responde. Verso 19: El profeta ve cuatro cuernos y no entiende, pero le
pregunta a Dios, y Dios le responde. Verso 20: El profeta ve cuatro
carpinteros, no entiende, y le pregunta a Dios, y Dios le responde. La
interpretación de los significados en éste momento es irrelevante, lo
importante en ésta lección es que no desmayemos, pues, si nuestro interés está
en el Señor y en sus asuntos, él nos permitirá conocerlo más a él cada día, y, tarde
o temprano entender sus asuntos pues él nos explica. Meditemos.
Señor: Danos un
honesto celo por tu casa.
Comentarios
Publicar un comentario