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Mostrando las entradas de julio, 2021

Judas… estaba con ellos pero NO era uno de ellos.

  Nos narra la escritura en Mateo 10:4, que Judas fue “elegido” por Cristo como uno de sus doce íntimos discípulos; se nos explica en el verso 5 que también fue “enviado” juntamente con los otros once a predicar el evangelio de las buenas nuevas. El Señor hasta le “confió” las finanzas del grupo (Juan 12:4); Judas se “sentaba” a la mesa con el Cristo a comer, es más, comía de su mismo pan (Juan 13:26). Pero, resulta que a Judas no le interesaba lo espiritual nada más que para lograr “sus fines”, pues resultó que era ladrón (Juan 12:6). Lastimosamente, hoy sucede lo mismo, muchos líderes se sienten “elegidos”, “enviados”, “hasta reciben la confianza de Dios”, se “sientan” a estudiar la palabra y a “comer” el pan del Señor… pero, para lograr sus “propios” fines no los del Señor. ¡Clamemos a Dios, por no ser un Judas, pues aunque éste estaba con los fieles discípulos… nunca significó que él fuera uno de ellos! Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

El día del juicio.

  Muchas personas e incluso creyentes, expresan: “Llevo toda mi vida oyendo del final de los tiempos y de los juicios de Dios y no hay modo que los vea”. Dios prometió un día para juzgar a la humanidad, unos irán a la gloria de Dios, y los otros al fuego eterno (Mateo 25:46). Cuando el Cristo estuvo sobre la tierra, les dijo a sus discípulos: “Cada vez que entren en una ciudad o una aldea, busquen a una persona “digna” (alguien merecedor de algo), y quédense en su casa hasta que salgan de ese lugar…Si, cualquier casa o ciudad se niega a darles la bienvenida o a escuchar su mensaje… les digo la verdad, el día del juicio les irá mejor a las ciudades perversas de Sodoma y Gomorra que a esa ciudad” (Juan 10:11-15). Preguntas: ¿Si Cristo nunca miente y él mismo es la verdad, por qué les recalcó: “les digo la verdad”?   ¿No será porque es un asunto muy importante para él?   La escritura nos dice: “Para el hombre natural, las cosas del espíritu le son locura y no las puede ent...

¿Quién tenía la verdad, los religiosos o Cristo?

  Notamos en las escrituras que una mega iglesia no precisamente significa “éxito”, si no veamos cómo, las grandes sinagogas del tiempo de Cristo no sólo NO lo aceptaron sino lo persiguieron hasta lograr asesinarlo (Lucas 4:29 y Juan 11:50-53). En Juan 8:33 vemos cómo, encarándolo con razonamientos humanos le dicen que ellos eran hijos y representantes de Abraham, y qué él, no era nada ni nadie. Notemos también, que lo hacen en el contexto en donde el Cristo les dice que tienen que “conocer” la verdad (verso 32). Preguntamos: ¿Si los que se suponían religiosos de la época y “ungidos” de Dios, tenían que “conocer” la verdad, entonces qué era lo que conocían, creían y predicaban?   Y, ¿Si ya “tenían” la verdad, entonces por qué el Hijo de Dios, viniendo directamente de la presencia del Padre (Filipenses 2:7) les dice lo contrario?   ¿Quién conociendo la verdad, tiene que encontrarla?   Hoy, el ser religiosos no nos garantiza, al igual que en el tiempo de Cristo, tene...

¿No será acaso por eso?

  “Sacerdotes, oíd esto, y estad atentos, casa de Israel, y casa del rey, escuchad; porque para vosotros es el juicio… porque os habéis prostituido y habéis contaminado a Israel (Oseas 5:1-3). Esta sentencia fue dada aproximadamente ocho siglos antes de Cristo. ¿No se ha preguntado el pueblo de Dios, el por qué, en éstos tiempos que estamos viviendo, Dios ha permitido que las iglesias se cierren? No será acaso, que Dios se hartó de ver la “contaminación” que su pueblo sincero había estado recibiendo (como en los tiempos antiguos). Los líderes por diversas razones: Iniciando por la comercialización del templo; siguiendo por el nepotismo en el mismo; luego, buscando una notoriedad que solamente le compete al Cristo; y terminando por un déspota abuso de la palabra de Dios, han prostituido SU palabra y contaminado SU templo (y no nos referimos a las cuatro paredes sino a las ovejas   1ª Corintios 3:16). ¿Cómo? Con música mundana; manipulandolo con métodos mercadológicos; siendo ...

El remanente es un grupo de personas VIVAS.

  Remanente, es una palabra que significa: “Lo que queda”, “Lo que sobra de algo”, “Lo que resta”. En las escrituras constantemente se habla del “remanente del pueblo de Dios para los tiempos antiguos, y, en el final de los tiempos” (Jeremías 31:7 y Romanos 11:5). Por lo tanto hemos de entender que: “algo” sucederá con el pueblo de Dios en el tiempo del fin, y, que de ese pueblo solamente quedará un “restante o remanente” como sucedió en los tiempos antiguos (Isaías 10:20). A través de la historia vemos que cuando el pueblo no se dejó dirigir por Dios… solamente quedó un “remanente” (Isaías 10:21). Que, cuando fueron cautivos… solamente regresó un “remanente” (Esdras 9:8). Pues bien, si tenemos buena comprensión de lectura podemos entender en todas las escrituras acerca del “remanente” del pueblo de Dios, que, ese grupo lo conformaron y lo conformarán personas “vivas”, no muertas. Que los muertos en Cristo resucitarán, eso es una total verdad (1ª Tesalonicenses 4:16), pero, el fa...

El miedo es un medio de dominio. (Parte final).

  Así, no una persona, no una familia, no un país, no una sino todas las iglesias, y el mundo entero fuimos “sometidos y enclaustrados” con “miedo y pánico” Bien profetizó el Cristo: “Y habrá TERROR” (Lucas 21:11). La economía mundial se vino al suelo, las gentes se desesperaron… pero, no hay problema: Ellos tenían la solución… una substancia “aprobada” pero no “probada”. Una substancia que debilita el sistema inmune de las personas, que esteriliza a los niños y jóvenes, y que aniquila a los débiles (coincidentemente y cumpliendo sus expectativas, la orden es: Inyectar primero a los ancianos… esos que había que eliminar antes que a nadie). Al principio, el remedio se inyecta por libre albedrío, pero ante la “resistencia” de personas individuales valientes, organizaciones no ligadas a ellos, medios de comunicación independientes que hacen públicas sus intenciones   inician el proceso final: “OBLIGATORIEDAD POR EL BIENESTAR MUNDIAL”, otra vez “no por miedo o terror sino con pá...

El miedo es un medio de dominio. (Parte cuatro).

  Pues ese grupo de personas maquiavélicas dijo: 1- Que a quienes había que eliminar primeramente era a los “ancianos”, pues somos personas que ya no “producimos provecho a la sociedad” (Cuando Dios había dijo: “honrarás el rostro del anciano; Levítico 19:32). 2- Que había que cerrar las iglesias (Cuando Dios ordenó que su fuego no apagara nunca; Levítico 6:12). Y, 3- Notificaron que la única solución a esa realidad o verdad que se avecinaba era un “cierre mundial de actividades” y un “remedio” (Cuando Dios dijo: “La verdad os hará libres” (Juan 8:32). Y, con pánico “enclaustraron” al mundo, y ofrecieron un “remedio” que casualmente “ellos” patrocinarían. Pero ¿cómo inyectarlo? ¿Cómo se podría lograr semejante objetivo? Pues con el arma más letal que el hombre tiene sobre el hombre: “El miedo” (un virus “mortal”, que no dudamos existe pero que tiene tratamiento), y, para que entrara el   “terror” (declararlo peligro mundial). Así, aparece sigiloso un bicho (que se muere co...

El miedo es un medio de dominio. (Parte tres).

  ¿A qué vino toda ésta introducción?   A que Dios había dicho a su pueblo: “No temas, porque yo estoy contigo; no te angusties, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré y te ayudaré; te sostendré con mi diestra victoriosa” (Isaías 41:10). Y luego, el salmista declara: “El Señor está conmigo, y no tengo miedo; ¿Qué me puede hacer un simple mortal? (Salmo 118:6). Así, el pueblo de Dios durante la historia ha tenido que depender de SU Dios pues ha sufrido persecuciones que le llevaron a vivir escondidos en Catacumbas por 300 años, las Cruzadas, la Inquisición, y en nuestros días, un Nuevo Orden Mundial con el Ecumenismo. El punto es, que, una élite de maquiavélicos personajes declaró en años recientes que la población mundial era “excesiva” (cuando la orden de Dios a la humanidad fue fructificad y multiplicaos Génesis   1:27-28). Y, que era “necesario” disminuirla drásticamente. Y que, el gran obstáculo de la nueva era u orden mundial eran los “cristianos”. Resulta que esos ...

El miedo es un medio de dominio. (Parte dos)

  “En tus manos serán entregados” (sentencia que Dios dio a Noé acerca de los animales; Génesis 9:2). Cuando estudiamos la historia, vemos que el provocar “miedo” produce “dominio”, y si lo extremamos entonces lo que provocamos es “terror” lo que trae “histeria”. Vimos el miedo en Adán (Génesis 3:10), y lo vemos el terror y el pánico en la conquista y dominio de los Imperios Mundiales. Veamos: 1- El Imperio Egipcio, dominó al mundo por terror e histeria con un arma a larga distancia: “el arco y la flecha”. 2- El Imperio Asirio dominó por terror e histeria con los “los carros de a caballo”. 3- El Imperio Griego dominó por terror e histeria con la “catapulta”. El punto es, que podemos comprobar por medio de la historia bíblica y secular, que el “miedo” ya no digamos el “terror” son armas mortales de dominio, y, cuyo artífice principal es el “diablo”. Es tan cierta la afirmación anterior que fue el medio de convencimiento que usó para hacer caer a Eva, haciéndola creer que HASTA Dio...

El miedo es un medio de dominio. (Parte uno).

  El miedo es definido como: “La sensación de angustia provocada por la presencia de un peligro real o imaginario”.   La primera mención que se hace del miedo en las escrituras la vemos en el libro de Génesis 3:10, cuando Dios desciende de lo alto para visitar a Adán, y no encontrándolo le pregunta: ¿Dónde estás?. Y Adán responde: “Oí tu voz, y tuve miedo”. ¿Por qué tuvo miedo Adán?   Porque tuvo la “sensación de angustia por la presencia de un peligro”. Se le había dicho que NO tocara el árbol del bien y del mal, y él, y su esposa lo habían tocado y venía una consecuencia, ese era el miedo (Génesis 2:17). Esta mención es importante porque nos habla del origen de nuestros miedos “desobediencia o hacer lo incorrecto”. Pero luego en la segunda mención del miedo, aprendemos una lección que no deja de ser tan importante como la primera, Dios le dice a Noé: “El temor y el miedo de vosotros estará sobre todo animal de la tierra… en vuestras manos son entregados” (Génesis 9:2)...

¿Quién pecó, éste o sus padres?

    En una calle hay un ciego de nacimiento pidiendo limosnas, pasando el Cristo con sus discípulos, éstos preguntan: ¿Señor, quién pecó, éste o sus padres?. En éste pasaje aprendemos algunas lecciones: 1- En el corazón humano está siempre la semilla del prejuicio y las ideas preconcebidas, no preguntamos, no averiguamos, no investigamos sino solamente emitimos juicios a priori. 2- Imposible que el ciego lo fuera por pecar, pues lo era desde antes de nacer. 3- Si era ciego por pecado de sus padres, entonces TODO el mundo debiéramos ser físicamente ciegos, pues todos los padres han pecado y pecamos. Y, 4- Debemos evitar hacer preguntas sin relevancia espiritual a nuestro Dios. La pregunta no debió ser para “cuestionar” la procedencia de la circunstancia. Pero eso, lamentablemente, es lo que cotidianamente NO acostumbramos hacer. Selah. Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

¿Cuál fue la razón?

  Un joven, que NO guardaba los mandamientos ni la ley de Dios, sin inteligencia ni sabiduría ni entendimiento salió a la calle, en donde le acechaba una mujer casada pero que no por ello era una mujer decente (Proverbios 7:2,7 y19). Y el joven sucumbió a los encantos de esa mujer que las escrituras señalan como “ramera” (verso 10 y 18). Y, ¿Cuál fue la excusa que la mujer utilizó para estar en la calle? Mi marido no está, pues ha ido a un largo viaje (verso 19). Pero aquí, la lección no es juzgar la “deficiencia” de la mujer o el “alejamiento” del esposo. La lección importante lo dice el final de la narración: “hijos oídme, no se aparten de mis caminos y no yerren al ir por veredas, pues esa es la causa de que muchos resulten heridos, y hasta los más fuertes llegan a la muerte por culpa de una ramera” (versos 24-26). Ser infiel quizás tiene satisfacciones carnales pero ser fiel   tiene mejor paga. Selah. Señor: Danos un honesto celo por tu casa.    

Frustración y frustración, decepción y decepción.

  Frustración: “Imposibilidad de satisfacer una necesidad”; Decepción: “Pesar causado por un engaño”. ¡Cúantas frustraciones y decepciones no hemos llevado los creyentes, a quienes nos han instruido en confiar en los demás casi ciegamente!   Sin embargo, el Señor nos manda en palabras llenas del Espíritu por medio del apóstol Pablo lo siguiente: “No tengáis pleitos entre vosotros! Más bien “Sufrid el ser defraudados” (1ª Corintios 6:7). Cristo nos enseñó algo que nos es muy difícil de poder cumplir: “Si alguien te pega en una mejilla, ofrécele también la otra; y si alguien te quita la capa, déjale que se lleve también tu camisa” (Lucas 6:29).   Para poder cumplir con ese consejo se necesita un requisito… Gracia Divina. Y solamente la tendremos si nos echamos a los pies de aquél que nos amó primero, sabiendo lo que éramos y lo que hacíamos. Cuánto más, ahora, que ya somos salvos y limpios por su sangre no nos concederá los deseos del corazón, sobre todo, si esos dese...

El tiempo dirá quién tenía la razón.

  Dios nos ha dado la ciencia para nuestro bienestar, pero lamentablemente el corazón humano es engañoso, y peor aún, es perverso (Jeremías 17:5). Podemos creer o no en ésta sentencia (la perversidad del corazón humano), pero el tiempo ha demostrado que es verdadera. En otro orden de ideas, estamos viviendo tiempos de mucha angustia, de mucha presión psicológica, moral y espiritual, y por si fuera poco un grupo de personas obscenamente depravados y egoístas están luchando con todo lo que tienen por dominar y subyugar a la humanidad, y si les fuera posible aniquilarla. Así las cosas, encima de tanta angustia han logrado también desatar una guerra interna entre naciones, familias y personas, de tal forma que quienes defienden ese camino apelan a la” ciencia” como si fuera un dios, y quienes no la defienden lo ven como una “conspiración maquiavélica”. El tiempo demostrará quién tiene la razón, pero no podemos olvidar el pensamiento de Dios: “Nadie se engañe a sí mismo… la sabiduría ...

Administradores y fieles.

  El apóstol Pablo dirigiéndose a los creyentes residentes en Corinto les dice, hay entre nosotros hombres que son: “servidores de Cristo y administradores de los misterios de Dios, y yo, estoy entre ellos” (1ª Corintios 4:1). Pero, se requiere que todos nosotros seamos administradores que sean hallados “fieles” (verso 2). (Fidelidad: firmeza y constancia en los compromisos adquiridos). Cuando nos entregamos al amor de Cristo y al servicio a Dios, se nos entregan dones que nos son dados por medio de una profecía (1ª Timoteo 4:14), talentos para ayudar a otros (Mateo 25:15) y obligaciones de las cuales entregaremos cuentas (Romanos 14:12). No podemos tomar entonces ninguno de los sagrados Ministerios (Efesios 4:11) como un medio de entretenimiento o medio de vida, pues son dados por Dios para “capacitación y edificación” de sus hijos no como recurso de vida de nadie. Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

Todavía no podéis recibirlo.

  El apóstol Pablo escribe la primera epístola a los creyentes congregados en Corinto, porque están padeciendo los problemas que confronta una “joven” iglesia (1ª Corintios 1:12-13). Y dice: Que la sabiduría a la que tienen que poner atención es a la de Dios que viene por el Espíritu (2:7). Que entendieran que ya debían vivir por las cosas del Espíritu y no de la carne (materiales) (2:12). Que el hombre natural, aquél que no conoce a Dios, no percibe las cosas espirituales sino le son locura (2:14). Y, es entonces, cuando les da una gran lección que aún llega hasta nuestros días, pues estamos cometiendo los mismos errores: “De manera hermanos, que yo NO pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo… os dí leche y no vianda porque NO sois capaces” (1ª Corintios 3:1-2). Así estamos hoy en día, la iglesia se ha dedicado a “reclutar” gente pero NO a “instruirla”. El liderazgo pareciera ver, como en las universidades, a cada oveja como potencial compe...

Nuestra es la confusión.

  Daniel, hombre disciplinado, entregado a Dios y a sus asuntos “estudia atentamente” y busca a Dios en oración y ruego, y Dios le da la luz de lo que estaba sucediendo (Daniel 9:2-3). Así, Daniel descubre que era el hombre quien tenía confusión de rostro. Y Dios le muestra las razones: 1- No le buscaban para ver qué deseaba él, sino razonaban las situaciones, verso 3 y 8. 2- No le obedecían… sino más bien se rebelaban actuando según sus propios criterios, verso 6,9 y 10. Y, ¿cuál fue el resultado?   Sufrimientos como nunca los habían visto (Daniel 9:12). Hoy, estamos cometiendo los mismos errores del pasado. ¿Cuál será el resultado? Pues el mismo que en tiempos de Daniel: NUNCA será hecho debajo del cielo nada semejante a lo que viene (Mateo 24:21; Marcos 13:19 y Lucas 21:23). Tenemos que dejar de pensar y decir: “La ciencia dice”, “Los científicos han demostrado”, “La experiencia muestra”, “Las estadísticas aclaran”, “La mayoría no puede estar equivocada”, etc. Porque el E...

Desde ahora en adelante…

  “Porque desde ahora en adelante, cinco en una casa estarán divididos; tres contra dos y dos contra tres. El padre contra el hijo, la madre contra la hija, la suegra contra la nuera” (Lucas 12:52-3). Esta sentencia se hizo hace dos mil años, ha sido tomada como “otra” de las señales del final de los tiempos, y hemos de decir que su tiempo ha llegado. Se dice popularmente que de religión, política y deportes no hay que hablar en público para no dividir, pero NUNCA como ahora las familias, la sociedad, y, hasta las naciones están siendo divididas por una “seudo pan-demia provocada, y una seudo   va-cuna que no ha sido probada… pero sí aprobada”. Una va-cuna cuya raíz es tan obscura como el pedido de sus fabricantes de firmar un acuerdo de exención de responsabilidades por cualquier consecuencia o efecto secundario. Sí, estamos viendo señales, y GRANDES señales del tiempo del fin. Pero lastimosamente solamente las ven los FANATICOS espirituales, los BORREGOS que oyen y siguen ...

No se fiaba de ellos.

  Cristo viene de hacer su primer milagro en unas bodas en Caná de Galilea, convirtiendo el agua en vino (Juan 2:11). Al siguiente día como venía la fiesta de la pascua subió a Jerusalén (Juan 2:13), pero entrando al templo mira a los mercaderes y les tira las mesas y las monedas echándoles fuera, diciéndoles: La casa de mi Padre es casa de oración, no cueva de ladrones (Mateo 21:12). Luego nos narra la escritura que, estando en Jerusalén muchos se admiraban de sus señales, pero: “El, no se fiaba de ellos” (Juan 2:24). Y, ¿Por qué no se fiaba de ellos? El mismo verso nos lo dice: “Porque los conocía a todos”. (Quizás entre ellos, estaban aquellos cambistas que acababa de echar del templo, o peor aún, los líderes religiosos que los manejaban). La pregunta es: ¿Dado que él conocía y conoce a todos, será que hoy somos dignos de su confianza o será que tampoco se fía de nosotros?. Selah. Los hechos hablarán por cada uno. Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

Ciertamente tu Dios es Dios de dioses.

  El rey Nabucodonosor tiene un sueño, y nadie se lo puede interpretar sino tan sólo Daniel (Belsasar) el israelita (Daniel 2:27). Luego de la explicación e interpretación del sueño, el rey asombrado le exclama a Daniel: “Ciertamente, el Dios vuestro es Dios de dioses, y Rey de reyes” (Daniel 2:47). ¿Por qué Nabucodonosor al fin cree? ¡Porque vió resultados!. Y, ¿Por qué vio resultados? Porque Daniel llevaba una vida tan consagrada que Dios le permite los dones de ciencia, sabiduría y conocimiento (Isaías 11:2). Ahora bien, ¿Cuál es la razón por la que nosotros hoy en día NO somos creíbles? Simplemente porque NO tenemos esos dones y talentos del Señor. Y, ¿Por qué no los tenemos? Porque no vivimos tan piadosamente como lo hacía Daniel. Solamente una vida entregada a plenitud puede lograr ese o esos favores del Dios de dioses. Lo vemos en personas como Juan el Bautista y el apóstol Pablo. Mientras NO vivamos con ese grado de piedad, seguramente, tan sólo seremos una voz en el desi...

Les dio potestad.

  Potestad: Significa: “Autoridad”, “Poder” y son términos “legales”. Nos enseñan las escrituras en el libro de Juan 1:12-13 qué: “TODO aquél que reciba al Hijo de Dios como su único y suficiente salvador tendrá la POTESTAD (la autoridad, el poder) de llamarse hijo de Dios”. Y, es más, allí mismo se nos enseña que, en el momento que hacemos ese reconocimiento, automáticamente nos convertimos en seres “engendrados” (dar vida a un nuevo ser) de o por Dios (verso 13 final). ¡ Ahora entendemos el por qué el Cristo le dice a un maestro de la Ley (Nicodemo en Juan 3:3) que nos es NECESARIO nacer de nuevo!.   No se trata, como entendió Nicodemo, de meternos otra vez en el vientre de nuestra madre, se trata de dejar atrás, como dijo el apóstol Pablo: “nuestra anterior manera de vivir, de despojarnos del viejo hombre”, lo que nos convierte en hijos de Dios “legalmente” (Efesios 4:22). Y, si no hemos entendido eso, con todo respeto decimos: Entonces estamos en pañales espirituales (1ª...

¡Me están juzgando! (Parte final).

  Con la base de religiosos señalados por Cristo por su doble moral (Mateo 23), venimos ahora a los tiempos nuestros, que cuando un desconocido quiere “exponerles” la verdad a seudo-líderes, es inevitable que éstos no se sientan juzgados por alguien que no tiene, según ellos, “mérito” alguno. Cuando una persona, que ama al Señor; que le busca todos los días con un celo verdadero; que no busca ganancias deshonestas; que no busca autoestima ni honras… les muestra la verdad, repetimos, muy frecuentemente es tildado de “Juez sin ninguna autoridad”. Es muy común también que se utilicen frases fuera de contexto como: ¡No hay que tocar al ungido de Dios!. Frase cien por ciento bíblica y verdadera, PERO, que Dios le diera a David en favor de Saúl “exclusivamente”, no como una ley o patrón a establecerse (1ª Samuel 24:12 y 1ª Timoteo 5:1). El apóstol Pablo dijo: “No juzguemos a los que están fuera de la Iglesia, a ellos los juzgará Dios, juzguemos a los de adentro para ver si son verdader...