¿No será acaso por eso?
“Sacerdotes, oíd esto, y estad atentos, casa de Israel, y casa del rey,
escuchad; porque para vosotros es el juicio… porque os habéis prostituido y
habéis contaminado a Israel (Oseas 5:1-3). Esta sentencia fue dada
aproximadamente ocho siglos antes de Cristo. ¿No se ha preguntado el pueblo de
Dios, el por qué, en éstos tiempos que estamos viviendo, Dios ha permitido que
las iglesias se cierren? No será acaso, que Dios se hartó de ver la
“contaminación” que su pueblo sincero había estado recibiendo (como en los
tiempos antiguos). Los líderes por diversas razones: Iniciando por la
comercialización del templo; siguiendo por el nepotismo en el mismo; luego, buscando
una notoriedad que solamente le compete al Cristo; y terminando por un déspota
abuso de la palabra de Dios, han prostituido SU palabra y contaminado SU templo
(y no nos referimos a las cuatro paredes sino a las ovejas 1ª Corintios 3:16). ¿Cómo? Con música mundana;
manipulandolo con métodos mercadológicos; siendo permisivos a los principios
divinos establecidos con tal que las ovejas no emigren, etc. Quizás ésta farsa
de “enfermedad mundial”, tan sólo fue un evento que el mismo Dios permitió para
tamizar (colar o seleccionar) a su pueblo. Quien tenga oídos para oír que oiga.
Selah.
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
Comentarios
Publicar un comentario