Entradas

Mostrando las entradas de septiembre, 2020

Tampoco es pecado el divertirse sanamente.

    La religión, y cuando nos referimos a la religión no nos referimos a congregacion o agrupación específica alguna, sino a aquellos “grupos” en donde han impuesto MÁS reglas y normas que las que Dios impuso (vea Deuteronomio 28). Quizás por ello el Señor permitió que Salomón el siervo más sabio que ha existido después del Cristo, escribiera para la inmortalidad lo siguiente: “Celebro la alegría, pues no hay para el hombre nada mejor que en ESTA VIDA, coma, beba y se divierta” (Eclesiastés 8:15). ¿Por qué? Porque SOLO ESO LE QUEDA de tanto afanarse en ésta vida que Dios le ha dado (mismo verso). Si usted tiene para divertirse en abundancia ¡hágalo!, y si usted tiene poco para divertirse ¡hágalo igualmente!. No se comete pecado siempre y cuando lo haga, primero: Con lo suyo: y segundo: Que en su casa no falte lo necesario. Pues la escritura dice: a) Que el que no trabaja que tampoco coma (2ª Tesalonicenses 3:10); y b) Que el que no provee primeramente para su casa es PEO...

Nada dura para siempre.

  Una persona que por el dinero es arrogante, lastima y mucho. Por ello, por si la vida nos permite llegar a contar con suficientes recursos económicos, las escrituras nos advierten: “Cuando te vengan buenos tiempos disfrútalos; pero cuando te lleguen los malos, piensa que unos y otros son obra de Dios” (Eclesiastés 7:14). Muchos podremos llegar a pensar que estamos en donde estamos por nuestro esfuerzo, por nuestro trabajo, porque somos luchadores, pero, es Dios quien nos ha permitido llegar allí y nadie más. Job dijo: “Jehová dio, Jehová quitó… bendito sea su santo nombre” (Job 1:21). Cristo nos da un consejo para que cuando tengamos no solamente no lleguemos a ser arrogantes, sino preveamos los malos tiempos. En el evangelio de Lucas se nos ilustra de un mayordomo que cuando supo de su despido preparó su futuro ayudando a otros (Lucas 16:1-14). Ese es un “secreto administrativo” delante de Dios. Cuando tengamos recursos no solamente pensemos en ropa de marca, en deleites, sino...

¿Por qué fue escrita por Judíos y recopilada por Judíos?.

    Hemos escuchado como excusa para dudar de ellas, que las Escrituras son falsas porque fueron escritas por judíos, recopiladas por judíos, aprobadas por judíos, publicadas por judíos, y, por si fuera poco para provecho de los judíos. La duda NO es válida, por una sencilla razón: “Las Escrituras o Biblia como nosotros la conocemos… son la HISTORIA del pueblo de Israel, los Hebreos, los Judíos” (Génesis), entonces por qué se va a dudar de su veracidad, si,   ¿quién mejor que los oriundos de un pueblo para conocer su pueblo?. Nos narra la historia que en el siglo III de nuestra era, luego de ser dividido el reino griego de Alejandro Magno entre sus cuatro capitanes, entre quienes estuvo Ptolomeo I, hereda el   puesto de Faraón su hijo Ptolomeo II, quien más que guerrero era un hombre que amaba la ciencia y la cultura. Así, manda llamar a 70 ancianos eruditos de Israel para “ilustrar” su historia. Esa historia que había sido “vivida y escrita” por judíos. ¡Qué m...

Cuando Dios sentencia.

    Un hombre de Dios, fue a Elí, sacerdote y Juez de Israel y le declara: “Así dice el Señor, ¿por qué has honrado más a tus hijos que a mí?”   Y Elí acepta la corrección (1ª Samuel 2:27 y 29). Vemos sumamente extraño, que hombres santos de Dios se hayan dejado censurar (recuerde al apóstol Pablo frente al apóstol Pedro en Gálatas 2:11-14), y hoy, en cuánto alguien censura a un líder luego saltan con la excusa de: “No tocar a los ungidos de Dios”, haciendo como universales y propias las palabras que Dios le dio al rey David en “exclusividad” para con Saúl. Pero ellos (los líderes) sí se consideran autorizados para juzgar a cualquier oveja… y entonces????. Bien dijo de ellos (los líderes) el Cristo: ¡Hipócritas! (al menos 7 veces, Mateo 23).   Pero bien, el punto es el siguiente: ¿Cuál fue la sentencia de Dios para con Elí?. Recopilemos: El pecado fue sólo UNO, honrar a sus hijos más que a Dios, no corrigiéndolos. Las consecuencias fueron VARIAS, veamos: 1- L...

Sucesos tan extraños que nadie los cree.

    Hay ocasiones en la vida de los creyentes cuando nos suceden eventos que nadie nos cree. Son tan extraordinarios que es imposible que mano humana lo haya podido realizar, y, cuando los contamos parece una cinta de ficción y por ello no son creíbles al oído y ojo humano. No somos ni seremos las excepciones, veamos: El Cristo resucita el primer día de la semana, luego de estar durante tres días y tres noches en la tumba (Marcos 16:8). María Magdalena, llega a la tumba la encuentra vacía, corre y cuenta lo que vió… y no le creen. Luego de aparecérseles a los discípulos no estando Tomás, éste se entera del evento por boca de sus compañeros… y no les cree (Juan 20:25). Nosotros podremos tener experiencias significativas con Cristo… y habrá quienes no nos creerán. El médico creerá que fue la penicilina; el abogado creerá que fue el excelente uso de los recursos legales; el ingeniero o arquitecto creerán que fue producto de la creatividad, etc. Pero nosotros siempre sabremos ...

Lo que Cristo NUNCA hizo. (Parte final)

  Cristo: 1- NUNCA construyó ni propició un templo físico o una sinagoga. Es más, tanto a él como a sus seguidores los expulsaron de alli (Lucas 4:29 y Juan 9:22); 2- NUNCA puso sus ojos en el dinero ni nos incitó a que lo hiciéramos. Más bien, nos advirtió de los peligros de eso (Mateo 6:24); 3- NUNCA manipuló con el miedo o el pánico a las ovejas. Su doctrina fue de amor, misericordia, paz y libertad (Juan 8:31 y 2ª Corintios 3:17); y, 4- NUNCA atrajo a las ovejas por o para la música...   sino con la PALABRA, con una DOCTRINA SANA. La escritura solamente menciona UNA ocasión en la cual la música fue parte de una prédica del Cristo. Y esto sucedió en el final de la última cena con sus discípulos, y, el contexto es exageradamente claro: “Y cuando hubieron cantado “el” himno, salieron al monte de los Olivos” (Mateo 26:30). En éste texto vemos que fue UN himno y uno “específico”, y no una serie de cánticos según el gusto de quien dirige la alabanza, ni mucho menos una zaraban...

Lo que Cristo NUNCA hizo. (Parte uno).

  Cristo antes de morir dijo: “Padre, quiero que los que me has dado estén conmigo donde yo estoy” (Juan 17:24). Y, ¿En dónde está el Cristo?: “El Señor fue llevado al cielo y se sentó a la derecha del Padre” (Marcos 16:19). Pregunta: ¿En dónde quiere el Cristo que nos sentemos quienes le seguimos?   ¡A la derecha del Padre, en el cielo!. Ahora bien, él también dijo: “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame” (Marcos 16:24). Tenemos, los seguidores del Cristo, la oportunidad de estar en el cielo y a la derecha del Padre, PERO… para ello tenemos que seguirle según SUS condiciones no las nuestras. ¿Cuáles son esas condiciones? “Llevar la cruz”, es decir, tener aceptación por lo que la vida nos depara (sin dejar de luchar por supuesto). No quejarnos, no murmurar, simplemente buscar al Padre en todo momento. Ahora bien, notemos éstos detalles que el Cristo NUNCA hizo: 1- NUNCA construyó ni propició un templo físico o una sinagoga; 2- NUNC...

¿Dónde está Dios? (Parte final).

  Dice el “necio” en su corazón: ¡No hay Dios!   (Salmo 14:1). El diccionario define al necio como: “Persona que insiste en sus propios errores”. El necio simplemente es una persona que quiere gobernar su vida según “sus ideas y conceptos” y no las y los establecidas por Dios. La biblia es clara al decirnos: “En donde dos o más se reúnan, allí estaré dice Dios” (Mateo 18:20), entonces preguntamos: ¿Acaso en una familia no son dos o más? ¿Por qué tienen que ser 200 o 300 personas entre quienes Dios esté?.   La escritura es clara: “Acercaos confiadamente al trono de misericordia” (Hebreos 4:16). Las preguntas del millón para quienes necesitan estar con muchas personas cada domingo es: ¿En éstos 6 o 7 meses de encierro por la pandemia…no pudieron orar, interceder por otros, ni encontrar a Dios? ¿Cuándo el final de los tiempos esté en pleno, que es una réplica del principio, cómo harán para estar con muchas personas para encontrar Dios, dado que habrá persecución y no p...

¿Dónde está Dios? (Parte uno).

    Las excusas de las personas que NO quieren creer en Dios son múltiples, pero entre las más comunes está la pregunta: Si Dios existe ¿en dónde está?. Si los creyentes NO vemos “físicamente” a Dios, mucho menos lo verán los incrédulos, pero que existe existe. Las escrituras nos dicen lo siguiente: 1- “Padre, ésta es la vida eterna, que te conozcan a ti, el único Dios verdadero” (Juan 17:3). Nuestro Señor Jesucristo expresó en lo que (personalmente) consideramos como su “testamento” (pues fueron sus últimas palabras), que la vida eterna es “conocer” a Dios. Preguntamos: ¿Cómo se puede conocer a alguien si no existe? Luego, hemos comprobado que nuestro Cristo NO miente, entonces si lo podemos conocer quiere decir que SI existe. 2- Ahora bien, ¿Si existe, en dónde está?   El apóstol Pablo lleno del Espíritu Santo nos da la respuesta: “Cerca de ti, en tu boca, en tu corazón” (Romanos 10:8). Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

¡Seguros que nos irá bien!

    Dios promete a sus hijos, a su pueblo, a sus seguidores, que les irá bien. Pero, esto no viene solamente por estar en cada servicio declara y declara, exige y exige, proclama y proclama que sucederá. Hay acciones previas que debemos tomar (Hebreos 6), veamos: 1- Hacer buenas obras (verso 10); 2- Servir a los santos con amor (verso 10); 3- No ser perezosos (verso 12). Ahora bien, cuando Dios nos ofrece que nos irá bien, NO está hablando necesariamente de hacer riquezas; NO está hablando necesariamente ni siquiera de estabilidad económica; NO está hablando necesariamente que tendremos una salud de hierro; NO está hablando necesariamente que no tendremos problemas o dificultades en la vida.   Porque “lastimosamente” quienes viven de explotar a las ovejas eso es lo que asumen y hacen asumir   para que las ovejas no se marchen. ¿Y entonces?   Observemos bien la “idea” que expresa Dios: “Estamos seguros que les espera lo mejor, es decir, LO QUE ATAÑE A LA SALV...

Se burla o no entiende… el que no conoce o no sabe. (Parte final).

    ¿Por qué expresamos el que no conoce o no sabe, se burla o no entiende? Veamos qué dice la escritura y entonces tendremos la respuesta: Hace “2000 años, o sea 20 siglos… no 20 ni 40 años”. El autor de Hebreos escribió: “Dios, que muchas veces nos ha hablado, EN ÉSTOS FINALES DIAS nos ha hablado por medio de su Hijo” (Hebreos 1:1). Y, más adelante expresa: “AHORA, al final de los tiempos” (Hebreos 9:26). Luego vemos al Apóstol Pedro expresar: “Porque él (Cristo) estaba preparado desde antes de la fundación del mundo para ESTOS ULTIMOS TIEMPOS”. (1ª Pedro 1:20). Preguntamos: ¿Somos dignos de burla los que HOY (2000 años)   después que los apóstoles, proclamamos lo que está MÁS cerca de suceder?   O, ¿No será que quienes se burlan es porque no conocen o no entienden que los finales tiempos iniciaron con la venida de nuestro Señor Jesucristo, y que tan sólo, Dios está esperando que el último de los gentiles entre al rebaño para luego venir sobre Israel físico y t...

Se burla o no entiende… el que no conoce o no sabe. (Parte uno).

    En el transcurso de los últimos 40 años (lo que NO nos hace expertos), en los cuales hemos sido estudiantes de los tiempos del fin y del Apocalipsis. Hemos escuchado expresiones de personas que nos dicen que ya están cansadas de escuchar del fin y nunca llega, hasta conversamos con varios líderes que nos dijeron: “No nos interesa el tema del final de los tiempos, lo que tenga que pasar pasará y ya”. En lo personal solamente pensamos: ¡Qué lamentable que por no conocer el tema, unos se apartan de Dios creyendo que aún tienen tiempo de gozar la vida, y luego arrepentirse!.   ¡Qué pena estar bajo la cobertura de alguien que no nos pueda preparar para uno de los   eventos más importantes de la historia y poder participar en él!. No podemos negar que ha habido alarmismo en el tema, pero hemos de reconocer también que ha sido por falta de conocimiento del tema, o, en otros casos, lamentablemente por intereses personales y ocultos de seudo-líderes. La biblia es clar...

El secreto de los siglos.

¿Quién de nosotros cuando niño, y aún, ahora ya grande, no se interesa por el descubrimiento de un secreto?   ¡Cuánto más si llegamos a descubrir uno de muchos años!   Pues bien, el apóstol Pablo nos comparte un secreto milenario que le fue revelado directamente por el Espíritu de Dios: “La verdadera religión”. Y nos dice: En otro tiempo por nuestra actitud y malas acciones estábamos “alejados” de Dios, pero, ahora tenemos la oportunidad de “reconciliarnos” con él, por medio de la “aceptación” del sacrificio de nuestro Señor Jesucristo en la cruz (Colosenses 1:21-22). No son los ritos, las costumbres, las tradiciones lo que conforman la religión que nos acercará a Dios, es una relación personal e íntima con él.   Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

¿Cuál es la molestia… Si él fue quien lo dijo? (Parte final ).

    La respuesta es sencilla: ¡Es a SU manera, no a la nuestra!. Cristo dijo: “En el mundo tendréis aflicciones” (Juan 16:33); “Padre, no te pido que los quites del mundo” (Juan 17:15); En Apocalipsis dice siete veces: “El que venciere” (Apocalipsis 3 y 4).   Pero también dijo: “Pero no temáis, YO he vencido al mundo (Juan 17:15); y: “Sino que los guardes del mundo” (Juan 17:15); y en Apocalipsis él espera que venzamos siete obstáculos (Apocalipsis 3 y 4). No es que vamos a ser dioses: “Declarando” en cada servicio que somos hijos del Rey; no es que vamos a ser dioses “confesando” palabras con fe pero con intereses ocultos; no es que vamos a alcanzar la estatura del Cristo y de ser dioses “comprometiendo” la palabra y la voluntad de Dios poniéndolo a nuestro servicio en lugar de servirlo!. Es caminando sobre las huellas que nos dejó el Cristo: “Llevando la cruz”; venciendo al mundo y a nuestros deseos pecaminosos (Lucas 9:23), siguiendo pues,   las huellas, repet...

¿Cuál es la molestia… Si él mismo fue quien lo dijo? (Parte uno).

    “Dios preside el consejo celestial; y entre los dioses dicta sentencia… Yo les he dicho ustedes son dioses” (Salmo 83:1 y 6), palabra que el Cristo ratifica en Juan 10:34. La maldición y el pecado entraron al mundo y a la humanidad porque Satanás quiso dominar la creación de Dios y ser dios; y el hombre entró en condenación y muerte porque le obedeció a Satanás y creyó que sería como Dios (Génesis 3). Pero la pregunta es: ¿Si Dios mismo presidiendo el consejo celestial declara que el hombre es un dios, entonces por qué se molesta cuando lo queremos ser o lo declaramos ser? ¿Si el mismo Cristo, siendo Dios, nos dice que quiere que seamos uno con él y el Padre, o sea, que seamos Dioses, entonces por qué la molesta de Dios porque nos declaremos dioses?   Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

Algo de lo que no debemos hacer.

  En el libro de Abdías el Señor nos dice lo que NO debemos hacer como ovejas, mucho menos como líderes: 1- No reírnos del hermano en su mal día (mucho menos estar pendiente de qué le suceda) (Abías verso 12); 2- No alegrarnos si le llega a suceder, sino extenderle la mano (Abías mismo verso 12); 3- No tener arrogancia delante de él en el día de la angustia (no decirle te lo dije; o creer que uno sabía que había de pasarle eso y comentarlo con otros como advertencia para fines egoístas) (Abdías mismo verso 12); 4- No aprovecharnos en su desgracia, y, mucho menos tomar sus recursos (cuánto aborrece Dios el que vivamos del necesitado, es de lo que más censura y censurará en su venida, capítulo 25 de Mateo); 5- No entregues a los sobrevivientes. Un sobreviviente es aquél que ya guerreo su batalla y vino de regreso. Expulsarle del grupo es una falta grave delante de Dios, fue una de las grandes culpas que le fueron echadas en cara a los fariseos (Juan 9:22 y 16:2)   ¿Por qué nos...

Uno de los errores que todos cometemos.

    “Estudien patojos, prepárense para la vida, de lo contrario serán empleados de otros siempre”, con esas o similares palabras crecimos muchos de los que hoy estamos en nuestros años poco   productivos o más allá. Es un engaño del hombre, pensar que los estudios y la preparación son las fuentes de la sabiduría y la inteligencia. Nos dicen las escrituras que ellas “al hombre le están ocultas” (Job 28:20-21). La sabiduría y la inteligencia vienen de Dios, y él se las da y reparte a quien él quiere. El mismo Job luego de ser próspero y de haber sido el centro de muchas actividades de otros (vea el capítulo 29), nos aclara: “He aquí que el temor del Señor… es la sabiduría; y el apartarse del mal… la inteligencia” (Job 28:28). No es pues, “prepararse” para la vida la sabiduría y la inteligencia (no nos oponemos a ello, de hecho lo apoyamos por derecho y de hecho), pero son el temor de Jehová y el apartarnos del mal lo que realmente nos hace sabios e inteligentes y nos pr...

El dinero y las decisiones (Parte final).

  Las consecuencias de tomar “malas” decisiones con la administración del dinero, nos las dice el mismo Cristo: 1- Vendrá vergüenza a nosotros… el siervo que enterró los talentos fue expuesto delante de todos (Mateo 25:26); 2- Lo poco o mucho que se nos haya dado nos será quitado… el Señor nos quitará lo que nos había dado y se lo dará a otro u otros (Mateo 25:28); 3- Seremos señalados como siervos “inútiles”… y condenados por ello (Mateo 25:30). Y ¿Cuál fue el inicio de la mala toma de decisiones a éste respecto?. La misma escritura nos responde la pregunta: “El miedo” (Mateo 25:25). El “miedo” tiene dos definiciones: a) Sensación de angustia provocado por un hecho real o imaginario; y b) Sentimiento de desconfianza que impulsa a creer que sucederá un hecho contrario a lo que esperamos. El siervo que enterró los talentos experimento exactamente los dos sentimientos: a) ¡Yo sabía que eres hombre duro!; y b) ¡Que recoges en donde no sembraste!. Hoy, muchos están pasando penas po...

El dinero y las decisiones (Parte dos).

  Luego el salmista nos enseña que quien vive justamente está para dar… no para recibir (Proverbios 13:22). Siglos más tarde viene el Cristo a decirnos una parábola que también es muy significativa al caso de la administración de nuestros recursos: “La parábola de los talentos” (Mateo 25:15). Esta enseñanza es quizás el emblema por excelencia de lo que representan el resultado de nuestra toma de decisiones. Dios, siendo, como ya vimos, el dueño de todo y de todos, nos da el privilegio de administrar algunos bienes y algunas riquezas (Salmo 24:1 y 1ª Pedro 4:2). Y, de la decisión que tomemos sobre esos bienes y esas riquezas estarán los resultados que tendremos. Si los resultados son buenos, significa, sin que nadie lo pueda contradecir, que se tomaron las decisiones correctas; pero, si por el contrario luego de invertir nuestros recursos, los resultados son malos entonces también sin que nadie lo pueda contradecir o justificar, las decisiones fueron malas. El punto es que, de esa...

El dinero y las decisiones (Parte uno).

  Nos hemos cansado de escribir acerca de las consecuencias de nuestras decisiones, ciertamente que Dios nos ha dado libertad, pero también es verdadero que la hemos convertido en libertinaje con la excusa que nosotros solo le entregaremos cuentas a Dios y no a los hombres, olvidando que somos sus epístolas, sus cartas abiertas para que el mundo sepa lo que es o debiera ser un creyente (2ª Corintios 3:2-3). Hemos escrito también mucho acerca de los dos pilares sobre los cuales han sido sostenidas las relaciones humanas por toda su historia: “El dinero y el sexo”. El dinero y el sexo han tirado al traste pueblos (Sodoma y Gomorra) y aún a los grandes imperios (Romano) ya no digamos a seres humanos en lo individual. Olvidamos que Dios es el dueño de la tierra y de todo lo que en él habita (Salmo 24:1); y que la infidelidad o abuso de la confianza ofende muchísimo a Dios (Ezequiel 16 completo). Pero sobre todo olvidamos que también “honrar” a Dios implica el buen administrar del din...

La duda razonable que sembramos los creyentes. (Parte final).

    Nos narra 1ª de Crónicas, capítulo 21 y verso 1, que Satanás incitó a David a hacer un censo para saber el número de su pueblo. Y, vemos en 2ª Samuel capítulo 24, los resultados de haberlo efectuado. 1- David declara lo mismo que decimos muchos de nosotros para justificar nuestras actitudes y acciones: “Que me juzgue Dios y no los hombres” (verso 14). ¿Cuáles fueron las consecuencias de dicha declaración? Veamos: Jehová mandó la peste sobre el pueblo y fallecieron 70,000 personas “inocentes” (verso 15). Fue entonces que David abrió sus ojos y se dio cuenta de su error, pues “otros”, siendo inocentes fueron los que pagaron su culpa; así qué, hasta ese momento pidió ser él quien fuera castigado (ojalá entendamos el mensaje). 2- Vemos en el verso que sus acciones fueron dirigidas por “Satanás” no por Dios, por eso hubo tan malas consecuencias. 3- Nosotros los creyentes “olvidamos” que no somos nosotros nuestros abogados defensores sino Cristo (1ª Juan 2:1), por eso sembra...