Tampoco es pecado el divertirse sanamente.
La religión, y cuando
nos referimos a la religión no nos referimos a congregacion o agrupación
específica alguna, sino a aquellos “grupos” en donde han impuesto MÁS reglas y
normas que las que Dios impuso (vea Deuteronomio 28). Quizás por ello el Señor
permitió que Salomón el siervo más sabio que ha existido después del Cristo,
escribiera para la inmortalidad lo siguiente: “Celebro la alegría, pues no hay
para el hombre nada mejor que en ESTA VIDA, coma, beba y se divierta”
(Eclesiastés 8:15). ¿Por qué? Porque SOLO ESO LE QUEDA de tanto afanarse en
ésta vida que Dios le ha dado (mismo verso). Si usted tiene para divertirse en
abundancia ¡hágalo!, y si usted tiene poco para divertirse ¡hágalo igualmente!.
No se comete pecado
siempre y cuando lo haga, primero: Con lo suyo: y segundo: Que en su casa no
falte lo necesario. Pues la escritura dice: a) Que el que no trabaja que
tampoco coma (2ª Tesalonicenses 3:10); y b) Que el que no provee primeramente
para su casa es PEOR que un incrédulo (1ª Timoteo 5:8). Tampoco caigamos en ser
dadivosos con lo “ajeno”, y tacaños con lo “propio”, pues hay personas que se
las llevan de muy empáticos pero disponiendo de lo de los demás… “eso” también
es pecado (Mateo 23:25).
Señor: Danos un
honesto celo por tu casa.
Comentarios
Publicar un comentario