Nadie llega por otro camino.
El Imperio Romano llegó a ser tan grande como que su
extensa vía de carreteras alcanzó la cantidad de 400 caminos con una extensión
calculada en 70,000 kilòmetros, que, para su día y época era una tremenda obra.
Y, fue entonces que se hizo famosa (porque era cierta) la frase: “Todos los
caminos conducen a Roma” (vea wilkipedia). Lamentablemente en lo espiritual NO
es así. En lo que corresponde a la salvación de una persona solamente hay un
camino, y ese camino se llama CRISTO: “YO soy la verdad, la vida y el camino”
nos hizo saber (Juan 14:6).
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
Comentarios
Publicar un comentario