Así como tú quieras que te hagan.

 


 

No hay persona en el mundo que no quiera recibir un bien, una buena noticia, un favor, un regalo, etc. Pero hemos olvidado, o peor aún, no conocemos un principio bìblico que reza: “Todas las cosas que queràis que los hombres hagan con vosotros, así también hacedlas vosotros con ellos” (Mateo 7:12). Es un hecho comprobado que mucho de lo que nos sucede o deja de suceder, en algún momento de la caminata diaria lo hemos podido hacer o dejado de hacer a otros. El Señor nos insta a que, cuando podamos y esté dentro de nuestras capacidades y posibilidades “ayudemos” a otros. Que seamos un brazo suyo extendido a los necesitados, a los enfermos, a los ancianos, a los huérfanos, a las viudas (Mateo 25:35-45). Y, la recompensa vendrà de SU mano no de la mano del hombre. Meditemos.

 

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Presentemos nuestros cuerpos en sacrificio vivo.

La esterilidad en la antigüedad.

Porque donde están dos o tres.