Sacrificando a nuestro Isaac.
Hemos estudiado en la biblia cuando nos habla del
sacrificio que Dios le pide al padre Abraham acerca de su tan esperado hijo
Isaac (Gènesis 22:2). A quien Abraham y Sara habían esperado 25 años para poder
cargar en brazos. Sin embargo, cuando creían que ya el hijo estaba logrado
(pues él mismo llevó la leña de la hoguera en hombros, Gènesis 22:6). Viene una
orden de Dios diciendo: ¡Sacrifica a tu hijo Isaac! Y Abraham obedeció y tuvo bendiciòn. Hoy, el Señor nos pide que sacrifiquemos a
nuestro Isaac, nuestro Isaac, no es precisamente nuestro primogènito, no es
nuestro hijo de en medio o el más pequeño. Son todos aquellos “estorbos” que no
nos permiten acercarnos a Dios confiadamente como dice Hebreos 4:16. Luchemos
por dejar ese vicio, esa pasión, esa devoción a otras cosas o personas que no
sean nuestro amado Padre celestial, y, el resultado será bendición.
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
Comentarios
Publicar un comentario