Me parece.
La mujer está sacando agua de un pozo mientras le dirige la
palabra un desconocido que le habla de todo lo que ella guarda oculto en su
corazón. Y, a pesar de eso, ella aún no cree, sino le dice: “Me parece” que
eres profeta (Juan 4:19). ¡Cuànta similitud tenemos la gran mayoría de creyentes
con esa mujer, conocida tan solamente como la samaritana! En cuantas ocasiones hemos sido confrontados
por alguien en el nombre de Dios, y nosotros no nos damos cuenta que viene de
parte de èl, y que no hay otra manera que esos “secretos” guardados en el
corazón fueran expuestos. Seamos sensatos como lo fue esa mujer desconocida de
samaria, que creyó, y se adelantò a la entrada del Cristo a la ciudad para
advertir a otros que el Cristo estaba entre ellos. Estamos viviendo tiempos
difíciles y al mismo tiempo gloriosos (es un privilegio, Lucas 21:28), no
desechemos esa bendita oportunidad.
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
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