Hèroes anònimos… para el hombre.
¿A quién no le gusta que sus méritos le sean reconocidos?
¿A quién no le gusta que luego de hacer algo extraordinario, su nombre sea
publicado a todas voces? Es innato en el hombre el querer recibir
reconocimiento. Las escrituras nos muestran una serie de ejemplos de personas
que habiendo hecho algo extraordinario, y, a pesar què se menciona lo enorme o
maravilloso que hicieron no así se mencionan sus nombres, veamos: Saùl tenìa un
hijo menor llamado Mefiboset, y cuando Saùl pierde la vida su criada salva la
vida a su hijo, pero su nombre no se menciona (2ª Samuel 4:4). En tiempos del
profeta Elìas hubo una viuda en Sarepta que lo sustentò en tiempos de crisis pero
su nombre sigue anònimo hasta el día de hoy (1ª Reyes 17:8). ¡No importa lo
grande o pequeño que hagamos, no importa si nuestro nombre nunca es conocido
por los hombres, lo que importa es que seamos parte del plan divino, eso sì que
importa, porque Dios sì se acordarà de nuestros nombres! (Apocalipsis 20:12). Meditemos.
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
Comentarios
Publicar un comentario