El alto costo de la idolatrìa. (Parte tres)
Analizando los tres textos vemos lo siguiente: 1- Dios nos
está dando un “mandamiento” no una recomendación. Y èste es: NO TENDRÀS DIOSES
AJENOS. 2- NO haràs imagen ni semejanza de tu único Dios. 3- Además nos dice
que es celoso. 4- Nos notifica que NO nos inclinemos ni adoremos de ninguna
manera a esas representaciones. 5- Què si faltamos a ese mandamiento, habrá
consecuencias de castigo hasta la tercera y cuarta generación. ¿Alcanzamos a
ver el daño que nos hace la religión al permitirnos, es más, al “incitarnos” a
crear y adorar “similitudes” de Dios? Muchas
familias se preguntan el por què tanta desgracia; tanta angustia y tanto dolor
en sus generaciones si están buscando a Dios. Sucede porque le buscan “agradar”
de la forma en que precisamente él dijo que “no le agrada” que se le busque,
esto es, “idolátricamente”. No permitamos que los mandamientos de los hombres sustituyan
a los mandamientos de Dios (Mateo 15:9). Meditemos.
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
Comentarios
Publicar un comentario