Para lo poco que hacemos.
¡Cuànto recibimos de Dios creyentes y no creyentes para lo
poco que hacemos! Dios nos ha dado la
vida, la salud, una familia, libertad, preciosos amigos que con el tiempo se
vuelven hermanos. Y, aun así, queremos más, el conformismo casi no llega a los
corazones de los hombres. ¿Por què? Porque no hemos entendido lo mucho que
recibimos para lo poco que damos o que hacemos a favor del pròjimo. Què
precioso sería entenderlo porque recibiríamos hasta lo que no hemos pensado
nunca, veamos un caso en las escrituras: Abigaìl, esposa de Nabal, hombre
perverso y mal agradecido para con el rey David, quien, en su momento necesitò
un favor de Nabal luego de protegerlo y èste le negó la ayuda. Pero, en un
arrebato de sabiduría Abigaìl evita que David asesine a su esposo sirviendo al
rey (1ª Samuel 25:14-30), lo que provoca que sea Dios quien le quite la vida a
Nabal (1ª Samuel 25:36-38). ¿Què recibió Abigail por lo poco que hizo? David, viéndola viuda y con grandes virtudes
la toma por esposa, y ella, goza de todas las bondades del reino (1ª Samuel
25:39-40). ¿Entendemos verdad?
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
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