No digáis a nadie nada.

 


 

Esta expresión la dijo Cristo cuando bajaba del monte de la transfiguración, dando instrucciones precisas que NO quería que las multitudes supieran “aùn” acerca de quién era él; què se había establecido acerca de él; y los motivos de su venida (compare Mateo 17:9 con Lucas 9:31). Tenemos que aprender que hay momentos que los eventos, entiéndase las respuestas de Dios, sean divulgados o silenciados. Cristo lo dijo una vez con palabras que hasta nos pueden sonar groseras: “No tirèis perlas a los cerdos” (Mateo 7:6). Para todo hay un tiempo o momento en la vida nos dejo dicho Salomòn en Proverbios capítulo 3. Pidamos a Dios discernimiento para encontrar ese momento, o, por el contrario, para entender que ese momento nunca ha de llegar. No son para todos los testimonios que tenemos para compartir (Efesios 1;3-6). Meditemos.

 

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

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