Entrar en la vida (Parte uno).
Nicodemo preguntò a Cristo: “Cómo puedo nacer de nuevo, si
siendo tan grande no puedo entrar en el vientre de mi madre” (Juan 3:4). Cristo
le respondió que NO era esa clase de nacimiento del que estaban hablando. Más
adelante Cristo menciona también: “Dejad que los muertos entierren a sus
muertos” (Mateo 8:22). ¿Còmo puede un muerto enterrar a otro muerto? Las escrituras nos dan la respuesta a todo,
incluyendo a èsta gran incògnita: “Por tanto, si tu mano o tu pie te son
ocasión de caer, còrtalos y échalos de tì; mejor te es ENTRAR EN LA VIDA cojo o
manco” (Mateo 18:8). ¿Cómo nacemos de nuevo preguntò Nicodemo, cómo dejamos de
ser muertos que entierren a sus muertos como dijo Cristo? El apóstol Juan nos lo muestra en la epìstola
que lleva su nombre, en el capítulo 3:16: “Reconociendo que la sangre de Cristo
es suficiente paga por nuestros pecados”. Selah.
Señor: Danos un celo honesto por tu casa.
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