El alto costo de la idolatrìa. (Parte dos)
“Yo soy el Dios tuyo que te saquè de la tierra de Egipto,
de la casa de la esclavitud. No tendràs dioses fuera de mì. No te esculpiràs
estatua ni figura ninguna de las cosas que hay arriba en el cielo, o acá abajo
en la tierra, o se mantienen en las aguas más debajo de la tierra. No adoraràs,
ni les daràs culto: Porque yo el Señor Dios tuyo, Dios celoso que castigo en
los hijos la maldad de los padres hasta la tercera y cuarta generación de los
que me aborrecen” (Deuteronomio 5:6-9) (BIBLIA CATÒLICA Fèlix Torres Amat,
versión Guadalupana 1950, página 192).
“No tendràs dioses ajenos delante de mì. No haràs para tì
escultura, ni imagen alguna de cosa que está arriba en los cielos, ni abajo en
la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinaràs a ellas ni las
serviràs; porque yo soy tu Dios, fuerte y celoso, que visito la maldad de los
padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me
aborrecen” (Deuteronomio 5:7-9) (BIBLIA PROTESTANTE Versiòn Reina Valera 1960,
página 192).
Y, en comparación leemos: “No os fabriquèis ìdolos, ni
erijàis esculpidos o sagrados obeliscos; no coloquèis en vuestro país ninguna
piedra modelada para adorarla; porque Yo soy el Señor vuestro Dios. No os
volvàis hacia los ídolos ni os fabriquéis dioses de metal; Yo soy el Señor
vuestro Dios” (Traducciòn de los TEXTOS ORIGINALES BÌBLICOS JUDÌOS por Mortimer
J Cohen, Senderos de la Biblia, año 1961 gregoriano/ 5721 año judío). Meditemos
por medio del Espìritu Santo “lo que es la verdad”. Pues, ciertamente, no somos
responsables por lo que nos enseñan… pero sì lo somos de no investigar
diligentemente la verdad (Lucas 1:3 y Hechos 17:11). Selah.
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
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