Nos enseñaron una mentira de tantas. (Parte uno).
Desde niños, especialmente en naciones conquistadas por
España, se nos inculcò una religión por “imposición”. La razón: Los Reyes de
España la practicaban y fueron quienes financiaron las conquistas de 1492, he
allí la imposiciòn. Por medio de esa religiòn se nos enseñò una gran falsedad:
“Que para Dios existen pecados VENIALES: “Pecado que se comete en materia leve;
o en cosa grave, pero sin plena advertencia o sin completo consentimiento”, y,
cuyo efecto “disminuye” la amistad con Dios. Y, MORTAL: “El pecado que se
comete en materia grave, con plena advertencia y libre consentimiento”, y cuyo
efecto es “perder” la amistad con Dios; perder “todos” los méritos adquiridos
hasta ese momento; perder el derecho de ir al cielo, y, en cambio merecer el
infierno” (Doctrina Cristiana, Curso Medio, F.T.D, Editorial Progreso, Editado
en México en 1963, páginas 113 y 114).
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
Comentarios
Publicar un comentario