La santidad no es aparentar. (Parte final)
Entendamos, la santidad no es aparentar (hipocrecìa) vernos
buenos e impecables delante de los de fuera de casa como hacían los fariseos, razón
por la cuál Cristo señaló, discutió y se apartò de ellos, lo cual vemos
exageradamente claro en Mateo 23 capìtulo completo con los 7 ayes de declaró
sobre ellos. La santidad es una vida piadosa y transparente delante de Dios,
como lo vemos con personas como Natanael, a quien el mismo Cristo se lo hace ver
delante de Felipe (Juan 1:45 y 47). La santidad solamente la podemos buscar
apartándonos de los placeres de èste mundo u obras de la carne como le denomina
el apóstol Pablo según nos lo enseña en el libro de Gàlatas capítulo 5:20-21. La
santidad no es, repetimos, aparentar estar bien delante de los hombres. La
santidad es estar bien delante de Dios, y eso, nos dará la aprobación y la
estima del hombre (Proverbios 3:3-4).
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
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