Todos somos todos (Parte ocho).

 


 

Cristo sube de Tiberìas a Capernaùm y muchas personas le siguen para estar con él. Pero él, conociendo el corazón humano les dice: “De cierto, os digo que me buscáis, no porque he hecho señales, sino porque comisteis pan hasta saciaros” (Juan 6:26). Lastimosamente, hoy en día, muchos miles de personas están siguiendo al Cristo por lo que da, no por lo que él es. Se está cumpliendo la profecìa dada por Cristo mismo en Mateo 24:4: “En el tiempo del fin muchos serán engañados”. ¿Por què? Porque son miles de personas que son “inducidas” a buscar el amparo de Cristo no para santificación y cumplir el propósito de él, sino para cumplir propósitos personales, saciàndose de pan en lugar de buscar al Creador como se dijo, por lo que él es y no por lo que él pueda dar. El Señor está buscando una esposa, preguntamos: ¿Nos casarìamos nosotros con una persona que clara y descaradamente nos busca por interés? Selah.

 

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Presentemos nuestros cuerpos en sacrificio vivo.

La esterilidad en la antigüedad.

Porque donde están dos o tres.