Cuando no hay un buen líder.

 


 

Dice la escritura: “¿De dónde vienen las guerras y los conflictos entre vosotros?”. ¿Acaso, no vienen de vuestras pasiones, que combaten entre vosotros? (Santiago 4:1). Y la escritura nos da otra razón más: “En estos días no había rey en Israel, sino que cada uno hacìa lo que bien le parecía” (Jueces 21:25). Preguntamos: ¿Nos hemos dado cuenta quê cuando en una nación reina alguien justo, esa nación prospera? ¿Hemos visto què cuando una nación es gobernada por impíos, esa nación tropieza, pues cada uno hace lo que bien le parece?. Escrito está: “Oren por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad” (1ª Timoteo 2:2). En lugar de hacer lo que bien nos plazca o nos convenga; en lugar de quejarnos, por què mejor no oramos por tener buenos lìderes. Meditemos.

 

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Presentemos nuestros cuerpos en sacrificio vivo.

La esterilidad en la antigüedad.

Porque donde están dos o tres.