Y estas cosas sucedieron como ejemplos. (Parte 4)
Otra lección: “El reino de Dios NO es comida ni bebida” así
lo expresó el mismo apóstol Pablo que nos está explicando las lecciones del
pueblo de Israel en el desierto (Romanos 14:17 y 1ª Corintios 10). Muchos
fuimos atraídos y engañados con el pensamiento que cuando llegàramos a los pies
de Cristo todo lo desagradable iba a desaparecer. Muchos millones de personas aun
siguen siendo engañados con esa falsa premisa (y promesa), cuando vemos que
durante toda la historia sagrada no fue así. Todos los grandes hombres de fe sufrieron
desprecios, aislamientos, persecuciones y hasta muerte. Los profetas, Juan el
Bautista, Cristo, los apóstoles, los discípulos, y en años recientes los
evangelistas verdaderos también sufrieron y sufren. Y, por si fuera poco, está
profetizado que viene la más grande persecuciòn de todos los tiempos sobre el
pueblo físico de Israel y sobre la Iglesia (Mateo 24:21; Marcos 13:19; y Lucas
21:23). Recordemos: El reino de Dios no es bebida, ni comida, ni mucho menos comodidad
material o financiera.
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
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