Por lo tanto “Yo te guadarè de la hora de la prueba”.

 


 

Un gran maestro en el Instituto Bìblico nos enseñò lo siguiente: “Usted no es responsable por lo que yo le enseño, pero sì es responsable por investigarlo y asegurarse que lo que le enseño es la total verdad”, y por si ese grado de seguridad no fuera lo suficiente nos diò el siguiente ejemplo: “Y los de Tesalònica, eran nobles, y escudriñaban las escrituras todos los días, para ver si lo que Pablo les enseñaba era verdad” (Hechos 17:11). Todos tenemos entonces la obligación de comprobar lo que se nos enseña, porque ese “acomodamiento” de sólo escuchar y creer a ciegas lo que se nos enseña nos puede llevar aún a la muerte (Jeremìas 12:10, discerniendo lo que implica desierto y desolaciòn). Bien, entrando en materia, vemos lo siguiente, cuando Dios le dice a Israel y a la Iglesia que NO tema porque será “guardado” en la hora de la prueba al final de los tiempos, NO nos está diciendo que seremos QUITADOS (raptados) de la prueba, sino tan sólo que seremos (Tereos): GUARDADOS, RESGUARDADOS, PRESERVADOS y hasta MANTENIDOS en MEDIO de la misma (Apocalipsis 7:14). ¿Ejemplos? Noè en el diluvio; el pueblo en el desierto; Daniel en el foso de los leones.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

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