La peligrosa Iglesia de Laodisea. (Parte dos)
¿Por què calificamos de “peligrosa” a èsta iglesia? Porque
según las escrituras es la última, la que representa a la Iglesia de nuestros días.
Miremos què le dice a esa congregación y comparèmosla con el estado actual de nuestras
congregaciones. Primero: “Porque ni eres frìo ni caliente, sino tibio, te
vomitarè de mi boca” (Apocalipsis 3:16). Preguntamos: ¿Acaso no se ha vuelto la
iglesia de nuestro tiempo una diversión, una distracción, un centro de eventos
sociales (cenas de matrimonios; reunión de jóvenes, conciertos; aniversarios?,
etc) ¿En lugar de buscar la presencia real de Dios, de buscar la santidad que
él tanto pide? Segundo: “Porque tú dices soy rico, y de nada tengo necesidad”
(Apocalipsis 3:17) ¿Acaso no alcanzamos a ver que mientras que la iglesia que
Cristo formó, la formó en casas, en tiendas, en lugares en donde lo principal
eran las personas y no las construcciones, los edificios y las locaciones? Hoy,
contrario a que todos compartan todo, lo principal es la estabilidad financiera
(para los de arriba a costa de los de abajo), eso es peligroso (Hechos 4:32). Meditemos.
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