Y nacerà una nación en un día. (Parte uno).
En Isaìas 66:8 leemos la expresión del profeta: ¿Nacerà una
nación en un día?. Todo creyente está convencido que hace aproximadamente 4,000
años Dios le hablò a un hombre llamado Abraham y le dijo: “Deja tu tierra, tu
parentela y la casa de tu padre, y ve, a la tierra que yo te mostrarè” (Gènesis
12:1). Abraham, le creyó a Dios, salió de Ur de los Caldeos dejó a sus dioses (Josuè
24.2), y echò manos a la obra partiendo por fe (Gènesis 11:31). Estando ya en
tierra de Canaàn, recibe otra vez palabra, en èsta ocasión, una promesa: “Yo
harè de tì una gran nación, y te bendecirè, y bendecirè a quienes te bendigan,
y, maldecirè a quienes te maldigan” (Gènesis 12:3). Pero le explica tambièn: “Tus
descendientes serán esclavos en tierra extraña, y estarán allí por 400 años, 4
generaciones para ser exactos” (Gènesis 15:13 y 16).
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
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