Por sus errores los conoceréis.
Saùl, en su afán de
saber què pasarìa en el futuro consulta a una adivina con la cuál comete varios
errores: Primero, desobedece las leyes de Dios (Levìtico 19:31); luego, se
disfraza tratándola de engañar pero èsta se da cuenta (1ª Samuel 28:8); ademàs,
la hace desobedecer una orden que él mismo había dado (mismo 9); tambièn, jura
en vano por el nombre de Jehovà (verso 10); y por último, le pide que llame a
un muerto, Samuel (verso 11). Cuando alguien pierde la unciòn de Dios, o,
simplemente nunca la ha tenido lo veremos cometer errores tan graves que serán
evidentes y serán descubiertos. La prueba en el caso de Saùl es, que, la
adivina lo descubre y se lo hace saber (verso 13). Y termina el asunto entre
Jehovà, Samuel y Saùl, entendiendo Saùl què: “Jehovà, se habìa apartado de èl”.
Clamemos de todo corazón para que Jehovà nuestro Dios NUNCA nos diga semejante declaración.
Meditemos.
Señor: Danos un honesto
celo por tu casa
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