La misericordia sobre todo y sobre todos.
Saùl cometió muchos
errores (envidia, vanidad, desobediencia, conspiración, etc), lo que le trajo
los juicios de Dios encima a él y a los suyos. Pero hasta en esa situación
vemos la mano de Dios sobre sus elegidos. Dios, nos permite hacer uso o mal uso
de nuestro libre albedrìo, y, a pesar que tomemos malas decisiones su
misericordia no se apartarà. Saùl se obsesiona con aniquilar a David y en su
afán, pierde la vida él y hace que sus hijos también la pierdan (1ª Samuel 31:2
y 6). Sin embargo, vemos la profecìa que Dios le envìa llena de misericordia:
“Mañana, tú y tus hijos… estarán conmigo” (1ª Samuel 28:19). Y alguien
preguntarà: ¿Pero cómo, puede tener misericordia una sentencia de muerte para
mì y mis hijos?. Pues durante toda la escritura vemos que cuando Dios no la
tiene de alguien simplemente dice: “Y murió y fue sepultado” (Lucas 16:22).
Pero a Saùl le dice: “estaràs conmigo”. Clamemos por misericordia de parte de
Dios para nosotros y los nuestros a pesar de nuestros errores. Meditemos.
Señor: Danos un honesto
celo por tu casa.
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