Los verdaderos profetas.
Podemos ver en el libro
de Samuel en el capítulo 10, cómo, cuando un profeta viene verdaderamente de
parte de Dios, todo, entendamos bien, todo, lo que anuncia se cumple. Samuel le
profetiza a Saùl que encontrarìa dos hombres junto al sepulcro de Raquèl, quienes
le dirìan què había pasado con las asnas que anduvo buscando (verso 2). Además comunica
que más adelante encontrarà cerca de la encina de Tabor otros tres varones que
llevaìan el uno, tres cabritos; el segundo, tres tortas de pan, y el tercero, una
vasija de vino (verso 3). Cuando todo eso haya sucedido entonces el Espìritu de
Jehovà descenderà sobre tì (verso 6). Y, què bendición para Saùl, pues todo
cuanto el profeta le dijo sucedió. Preguntamos: ¿Por què si los profetas de hoy
en la iglesia vienen realmente de Dios, no han podido profetizar con esa
certeza los acontecimientos que estamos viviendo, y es más, con tanta señal apocalíptica
que estamos viviendo… lo que está a punto de sucedernos? Sobre todo, por cuanto
la escritura nos dice que vienen los acontecimientos más importantes y esperados
de la historia para los creyentes (Daniel 12). Selah.
Señor: Danos un honesto
celo por tu casa.
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