Las excepciones de Dios

 


David, avisado por su amigo Jonatàn, huye de Saùl y llega a tierra de Nob a un sacerdote llamado Ahimelec al cual pide pan aunque el sacerdote solamente tiene panes consagrados (1ª Samuel 21:1), pero guiado por Dios le dice a David; “Solamente tengo panes consagrados, pero te los darè con la condición que tù y tus hombres no hayan tocado mujer” (1ª Samuel 21:4). Habrà ocasiones muy espòradicas por cierto, en las cuales Dios nos permitirá hacer cosas que están prohibidas a la vista de todos y en ley, pero que en su momento son necesarias aunque con algunas condiciones. Cristo mismo fue un ejemplo claro al hacer milagros en día de reposo. Razón, que dicho sea de paso, hará que los fariseos se pongan en contra de quienes sì hagan la voluntad del Padre sin propósitos ocultos.

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

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