Hasta aquí nos ayudò Jehovà.
Muerto el sacerdote
Elì, Dios constituye a Samuel por principal en Israel (1ª Samuel 3:19-20), no
lo sabìa ni él ni el pueblo, pero Samuel sería el último juez, sacerdote y
profeta antes que el pueblo exigiera un rey como lo tenían todas las naciones (1ª
Samuel 8:19). Debido al pecado de Elì de no haber estorbado a sus hijos en el
pecado, Dios permitió que hasta el arca del pacto fuera tomada por los
filisteos (1ª Samuel 4:17). Esta pasó 7 meses en poder de los filisteos (1ª
Samuel 7:2), y, durante ese tiempo Samuel no fue capaz de absorber el pecado de
Elì, puesto que él tambèn lo cometió (1ª Samuel 8:3). Pero, el punto a resaltar
aquí, es el hecho que cuando los filisteos al fin devolvieron el arca del pacto
Samuel exclamò: “Hasta aquí nos ayudò Jehovà” (1ª Samuel 7:12). La expresión NO
significa que “hasta allí” llegaba la ayuda de Dios hacia Israel, sino más bien
que “hasta en eso, y dadas las circunstancias de desobediencia y pecado” los
había ayudado Jehovà. Esto nos debe exhortar a que no importando nuestra
situación de pecado que tengamos, busquemos a Dios en todo momento, pues él
está dispuesto a ayudarnos siempre.
Señor: Danos un honesto
celo por tu casa.
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