A nosotros nos parece grotesco.

 


David, luego de matar a Goliat le corta la cabeza y la trae consigo, tanto así, que cuando es presentado al rey por el general principal del ejército aún la lleva en las manos (1ª Samuel 17:57). Hoy en día a nosotros como creyentes y a muchos no creyentes esto nos parece grotesco, pero en un sentido figurado es lo que Dios ha prometido a su pueblo para el final de los tiempos. “Sepa pues con certeza todo el pueblo de Israel, que èste Cristo que fue crucificado, Dios ha puesto por rey… y pondrá a todos sus enemigos como estrado de sus pies” (Hechos 2:34-36). Estamos acercándonos, de hecho ya iniciamos a vivirlos, a tiempos difíciles como ninguna generación los ha presenciado (Mateo 24:21; Marcos 13:19; y Lucas 21:23). Ahora bien: ¿Por què muchas personas y aún creyentes no lo creen? Simplemente porque aún tienen trabajo, aún hay comida en su mesa y alacenas, porque aún están todos completos en la familia, porque aún no nos han perseguido, pero repetimos: AÙN. Sin embargo, si leemos las noticias del mundo nos damos cuenta que TODO esto ya inició. ¡Ojalà, cuando abramos los ojos no sea demasiado tarde como dijo Cristo en Mateo 24:37-39, porque de lo contrario no seremos nosotros los que porten una cabeza en su mano, sino serán las nuestras portadas en manos ajenas, aunque parezca grotesco. El que tenga oídos para oìr… que oiga. Selah.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Presentemos nuestros cuerpos en sacrificio vivo.

La esterilidad en la antigüedad.

Porque donde están dos o tres.