Detalles de un nacimiento. (Parte dos).
Cuando Cristo vino
por primera vez al mundo, lo hizo en carne por medio de una mujer virgen que
aún no se había desposado (Mateo 1:18-18 y 24-25). Esto fue tan real y
documentado, que treinta años después los religiosos se lo echan en cara al
propio Cristo como un acto de fornicación (Juan 8:41). Cristo vendrá otra vez,
antes que la iglesia virgen, la mujer de Apocalipsis se case con su Señor en
las Bodas del Cordero (Apocalipsis 2:27
y 19:7), y, lamentablemente, otra vez será mal visto y poco apreciado,
especialmente por los religiosos, y, nuevamente, en lugar de ser ellos quienes
le presenten, serán ellos quienes lo nieguen y lo persigan (Marcos 11:28 y
Mateo 23:31). A esa “manifestación” es a la que se refiere el apóstol en su
epístola (Romanos 8:19). Ellos no nacerán físicamente en ese momento sino tan
sólo serán “manifestados, descubiertos o expuestos” espiritualmente. Son los
llamados “Huios” o hijos maduros de Dios conocidos también como “padres,
ancianos, o eruditos” en la palabra de Dios (Romanos 8:19; 1ª Juan 2:13-14 y 1ª
Timoteo 3:1). Ellos darán la talla o medida de la estatura de la plenitud de Cristo
(Efesios 4:13); y, Cristo estará formado en ellos a plenitud (Colosenses 1:27).
Señor: Danos un
honesto celo por tu casa.
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