Acontecerá en los postreros tiempos.
“Acontecerá en los
postreros tiempos (en aquél día), que la casa de Jehová será establecida por
cabecera de montes” (Miqueas 4:1). En aquél día (los postreros tiempos) dice
Jehová: “Juntaré la que cojea, recogeré la descarriada, y, recogeré a la que
afligí” (Miqueas 4:6), todos los “menesterosos, los necesitados” (Ezequiel
34:16). ¿Cuándo será eso? Miqueas continúa diciéndonos: “Duélete y gime, hija
de Sión, como MUJER QUE ESTÁ DE PARTO, y llegarás hasta Babilonia, y allí serás
librada y redimida por el Señor” (Miqueas 4:10). En los postreros tiempos, en
el día del Señor, en aquél día, la hija de Sión, la iglesia, estará sufriendo
dolores de parto para dar a luz a sus hijos maduros (estando en Babilonia, el
mundo) que han de regir con vara de hierro (Miqueas 4:13 y Apocalipsis 12:5).
Esa iglesia es el actual pueblo de Dios, pero no aquél que se reúne con grandes
bombos y platillos cada domingo entre cuatro paredes, sino aquél pueblo “escondido”,
que ora, que busca agradar a Dios, que busca los tesoros de Dios a ocultas, y,
que igualmente serán sellados en oculto (Ezequiel 9:4; Apocalipsis 9:4 y Mateo
6:6 e Isaìas 57:15). Y cuando esto acontezca estaremos seguros que son los
postreros tiempos. Meditemos.
Señor: Danos un honesto
celo por tu casa.
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