¿Quién os enseñó?
Los religiosos se acercan a ver qué es lo que está haciendo Juan el
Bautista, y ANTES, fijémonos bien, ANTES, que ellos abran sus bocas para decir
algo, ya Juan los confronta diciéndoles: ¿Quién os enseñó a huir de la ira
venidera… generación de víboras? (Lucas 3:7). ¿Por qué Juan es tan agresivo? Por una sencilla razón: “Los grandes males
requieren grandes remedios”. Los fariseos se habían convertido no en
administradores de los bienes de Dios, sino en propietarios” (por ello fueron
también confrontados tan fuertemente por Cristo en Mateo 23 en donde declara
siete ayes sobre ellos, y de allí la parábola de Mateo 21:33-40, en donde los
religiosos “comprenden” que a ellos se refería). NUNCA debemos sentirnos dueño
de nada del Señor, ni de su palabra, ni de sus planes, ni de sus bienes, y
mucho menos de sus ovejas. Aquí, en éste mundo, estamos como administradores ya
sea en lo material o en lo espiritual. Nada nos pertenece, por ello no debemos
ser dogmáticos como lo fueron los fariseos, sino hemos de ser moldeables como dice
la palabra acerca del barro y el alfarero (Jeremías 18).
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
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