La esclavitud “encanta” más que la libertad. (Parte final)
¿A qué viene la reflexión de las quejas de los israelitas en el
desierto? A que hoy, cuatro mil años después… somos iguales que ellos. No
estamos contentos con la libertad que Dios nos ha dado, porque nos “encanta” la
comodidad o acomodamiento y que nos regalen lo que queremos. Nos encanta que
nos den en lugar de salir a buscarlo. El problema es, que esos que se quejaron,
pasaron 40 años en un desierto en el que debían haber tan pasado tan sólo 3
días (Exodo 8:27 y Números 14:34). Exactamente lo que nos sucederá a nosotros
si estamos pensando que los tiempos pasados fueron mejores, y, que “ojalá”
regresemos pronto a eso. ¿Qué fue lo que hizo que el pueblo murmurara y fuera
mantenido 40 años en un desierto en donde debía pasar 3 días? El TEMOR, el
MIEDO. ¡Hoy, estamos viviendo exactamente lo mismo! Por el temor y por el miedo
de las “persecuciones”, el “hambre” y la “sed” millones de personas no le creen
a Dios sino a la ciencia y al hombre, y “corrieron” hasta amontonarse para
hacer lo que el hombre dijo. El problema, es que así será el día que la bestia
quiera imponer su “marca”. ¡Esto tan sólo fue un ensayo, y vaya que les salió a
pedir de boca!. Quien tenga oídos para oír… que oiga, y, entienda.
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
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