¿En dónde está la prosperidad que ofrecieron? (Parte final)
Continúa diciéndonos el apóstol Pablo que vendrán: - DESOBEDIENTES a los
padres, personas que se rebelan a las autoridades. – INGRATOS, personas que no
agradecen un favor recibido. – IMPÍOS, personas que no muestran ninguna
devoción. – Sin AFECTO natural, que no sienten amor por nadie. – IMPLACABLES,
que no se suaviza con nada. – CALUMNIADORES, que acusan maliciosamente. –
INTEMPERANTES, personas intransigentes. – CRUELES, que no tienen compasión por
el sufrimiento ajeno. – ABORRECEDORES de lo bueno, que algo o alguien le causa
repugnancia. – TRAIDORES, que no tienen lealtad. – IMPETUOSOS, que actúan
precipitadamente. – INFATUADOS, vanidosos. – AMADORES de deleites más que de Dios,
que aman el placer más que agradar a Dios. – Con APARIENCIA de piedad, muestran
características que parecieran tener pero que no tienen. Las preguntas del
millón serían: ¿Esa fue la prosperidad que nos ofrecieron? ¿Se le puede llamar
prosperidad a estar sin trabajo, sin empleos disponibles, enclaustrados y sin mayores
libertades, con limitaciones de alimentos,
etc.? ¿No será por el contrario,
que ya estamos viendo personas (o un grupo) con “algunas” de éstas
características que mencionó el apóstol para el final de los tiempos?
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
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