El Espíritu de Dios: ¡Ya no estaba en el templo! (Parte dos).
Mateo 24, inicia diciéndonos: “Cuando Jesús SALIO del templo”, y sentado
en el Monte de los Olivos, aquél mismo monte a donde ha de volver Zacarías
14:1-4), les dice a 4 de sus discípulos, nótese que NO a todos, algo
significativo para el final de los tiempos también (NO a todos) (Marcos 13:3):
“En verdad os digo, que no quedará aquí piedra sobre piedra” (Mateo 24:2;
Marcos 13:2 y Lucas 21:6). Pero, cuando eso sucede, Cristo YA NO estaba en el
templo. Al final de los tiempos, vemos cómo las plagas caen sobre la tierra y
sobre los necios y engañados (Apocalipsis 8:1-5), pero, la gloria de Dios ya se
apartó del templo y de la ciudad (Apocalipsis 7:14-15). Muchos líderes, y aún,
muchísimas son las ovejas que creen que si usted no está “dentro” del templo
(esas cuatro paredes) usted está “fuera” del cuerpo de Cristo; y que, usted es
un “rebelde” a la palabra y a las leyes establecidas. Sin embargo, en toda la
historia del pueblo de Dios, como ya demostramos, los juicios vinieron y vienen
sobre éste y vinieron y vendrán sobre el
mundo… cuando ni la Gloria de Dios, ni el Espíritu de Dios, ni Cristo estén DENTRO
de esas cuatro paredes, por qué, porque las hemos prostituido con con idolatría
a algo (dinero) o a alguien (líderes) (Ezequiel 34). Selah.
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
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