Si conocieras. (Parte uno)
Cuando no conocemos a alguien, y por mucha necesidad hemos de recibir un
favor, buscamos a la persona más cercana a ella para que interceda por
nosotros. Eso sucede a muchas personas que NO conocen personalmente a Cristo,
buscan otros intermediarios, cuando la palabra dice que el ÚNICO intermediario
entre Dios y los hombres es Cristo (1ª Timoteo 2:5). Gracias a Dios desde su
muerte y resurrección, espiritualmente para todo aquél que lo ama… ya es así.
El Espíritu Santo nos dice “Acerquémonos confiadamente al trono de la gracia
(el altar principal donde está Dios mismo) (Hebreos 4:16). ¿Por qué nos lo
dice? Porque antiguamente NO lo podíamos hacer, el trono de gracia estaba
cubierto por un enorme velo en el Lugar Santísimo (Exodo 25:10-22 y 26:31-36). Pero,
el día que Cristo murió, ese velo fue rasgado por el mismo Dios, para darnos la
señal que toda expiación había sido cumplida, y que ya teníamos acceso directo
a su presencia (Mateo 27:51 y Hebreos 4:16).
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
Comentarios
Publicar un comentario