¿Por qué, algunos, predicamos el fin de los tiempos? (Parte uno).
Todo creyente entiende que Dios creó el mundo en seis días y el séptimo
reposó (Génesis 1 completo). Pues bien, si se hace un recorrido cronológico en
Génesis 5 y Génesis 10, podemos comprobar que en la historia humana desde Adán
hasta el Cristo transcurrieron cuatro mil años, y desde Cristo hasta nuestros
días pues lógicamente dos mil veinte y un años. Haciendo caso al apóstol Pedro
(2ª 3:8), que un día del Señor son mil años, y mil años un día… podremos
comprender también mejor los otros escritos. Cristo, los apóstoles y Pablo, ya
consideraban los tiempos de Cristo (o sea hace dos mil veinte y un años) como
los tiempos del fin o “postreros tiempos” (Hebreos 1:2). Luego, se nos explican
algunas “señales” de esos postreros tiempos (1ª Timoteo 4:1), veamos: 1-
Apostasía de la fe (personas que conocerán la fe, pero no la aceptarán ni mucho
menos la practicarán; haciendo prohibiciones no dadas por Dios; 1ª Timoteo 4:3).
2- Espíritus engañadores, que solamente buscarán saciarse a sí mismos y no a
las ovejas (Isaías 56:11, pastores que son comparados a perros), Y, 3-
Doctrinas de demonios, que no predicarán
la cruz, sino enseñanzas de humana sabiduría (1ª Corintios 2:13).
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
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