Quebrantos del corazón.
Nehemías era el copero del rey Artajerjes, y un día que le servía el
vino el rey se da cuenta del decaimiento de su rostro y le pregunta: ¿Por qué
tienes esa tristeza si no estás enfermo, será acaso quebranto de corazón? Varias lecciones podemos sacar de ésta
porción: 1- Nehemías, a pesar de ser un servidor y no un servido, se mantenía
con gozo, la prueba es que el día que su rostro mudó, el rey se dio cuenta
(Nehemías 2:2). 2- Nehemías no se entristece por asuntos personales sino por
empatía por otros, los suyos (Nehemías 1:3 y 2:3). 3- Nehemías era tan fiel a
su trabajo, que encontró gracia o beneplácito de su amo y su esposa, al extremo
que éste le dice: ¿Qué deseas? (Nehemías 2:5-6). 4- Más adelante, cuando su
deseo es cumplido, vemos un detalle digno de aprender, Nehemías guarda silencio
hasta el momento oportuno de todo lo que Dios estaba planeando (Nehemías
2:11-12). 5- Y algo que no podemos olvidar es el hecho que cuando Dios nos toma
en cuenta para ser parte importante de sus planes: “siempre” tendremos personas
que se opongan a nuestras labores, como Sanbalat, Tobías y Gesem (Nehemías
2:19)
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
Comentarios
Publicar un comentario