Los beneficios… traen obligaciones consigo. (Parte final).
El laborar para alguien y no cumplir con las condiciones establecidas,
nos hace perder los beneficios. Faltemos un día al trabajo y perdemos el
derecho al pago del séptimo día; no trabajemos por falta de salud y eso nos
eliminará en el seguro social parte de nuestro salario, etc. Pues en lo
espiritual funciona exactamente igual, Dios dijo: “Clama a mí en el día de la
angustia… y yo te responderé”, hasta allí, TODOS no sólo entendemos sino nos
emocionamos y clamamos para recibir el auxilio, pero, o no leemos, o no
entendemos o peor aún, queremos ignorar el resto del verso: Pero, luego… TÚ ME
SERIVIRÁS (Salmo 50:15). Mientras más pronto entendamos que: NO SE PUEDEN TENER
BENEFICIOS SI NO QUEREMOS CUMPLIR CON NUESTRAS OBLIGACIONES tendremos mejores
resultados. Y, ¿Cómo somos parte del pueblo de Dios para tener sus beneficios? Las escrituras nos lo enseñan: “Dios envió a
su Hijo al mundo para que TODO aquél que en él crea… sea salvo” (Juan 3:16).
Sólo creámosle a Dios y seremos SU pueblo. Luego, como ya se dijo: oigámosle y
obedezcámosle y entonces tendremos todos sus beneficios (Deuteronomio 28:1).
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
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