En medio de gran tribulación.
El apóstol Pablo
dirigiéndose a los creyentes en Tesalónica en su primera carta les dice: “Y
vosotros vinisteis a ser IMITATADORES del Señor, recibiendo la palabra en medio
de GRAN TRIBULACIÓN” (1ª Tesalonicenses 1:6). Hoy nos está pasando lo que
sucedió a los Gálatas, muchos están siendo engañados con un falso evangelio de
paz y prosperidad, un evangelio MUY cómodo, ligero y hasta mundano, por ello es
que ilusiona y fascina. Pero, la historia nos muestra que venir a posar a los
pies de Cristo más bien implica el NO ser gratos o agradables a muchos, si no,
veamos la persecución de la que fue objeto, por ejemplo, Jasón en el libro de
los Hechos por los celos de los “religiosos” (fariseos, saduceos y escribas)
cuando vieron su espiritualidad (17:5-9, situación que le sucedió a Pablo,
Timoteo, Silas, etc.. Esto nos lleva a otro punto, cumplir con ritos,
ceremonias, tradiciones, costumbres… es ser un “religioso” (Marcos 7:7 y Hechos
6:14,21; 21:2; 26:3; 28:17). Pero, buscar a Dios, estar con Dios, averiguar qué
es lo que Dios desea que hagamos y hacerlo, ese “oír y hacer”… eso, es
espiritualidad (Deuteronomio 28:21). Si nuestro evangelio no es atribulado,
simplemente NO es el evangelio de Jesucristo. Busquemos agradar el corazón de
nuestro Padre (Juan 4:23). Meditemos.
Señor: Danos un
honesto celo por tu casa.
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