Adulterio. (Parte dos).
El adulterio tiene
consecuencias más profundas que cualquier otro pecado. Veamos: 1- Trae muerte, pues
la orden era: “Ambos adúlteros serán lapidados hasta la muerte” (Levítico 20:10;
Juan 8:5 y Deuteronomio 22:22-24) . Hoy, por los “mal” llamados Derechos
Humanos eso ya no se practica, pero vemos los resultados de la muerte
espiritual en TODAS aquellas personas que lo cometen. 2- Dice la escritura que habrá
heridas y la vergüenza (desnudez), y que la afrenta (insulto, deshonor) NUNCA
será borrada (Proverbios 6:32-33). Siempre encontraremos algo o alguien que
esté pronto a sacar a luz nuestra vergüenza (máxime en los casos que quedan
consecuencias como un hijo). 3- El resultado del adulterio es “amargura”
(Proverbios 5:4-5). Se lastima a uno mismo, a la pareja, a los hijos, a la
persona con quien se tuvo la relación, a su pareja si la tenía, a sus hijos,
etc. Amén de que la relación nunca termina feliz (2ª Samuel 13:15). 4-
Cualquier mujer que peque en adulterio es señalada como “prostituta”
(Proverbios 6:26), ese es un pecado que la gente NO olvida aunque tratemos de
negarlo o de no mencionarlo, si no, vea el ejemplo de María virgen: “Treinta
años después” de nacido el Cristo, la gente le echa en cara lo que “creyeron”
había sido un pecado de adulterio (Juan 8:41).
Señor: Danos un
honesto celo por tu casa.
Comentarios
Publicar un comentario