¿Estamos viviendo los tiempos del fin? (Parte diez).
¿Pero acaso la
escritura no dice que el Cristo no vendrá, sino suceden dos situaciones antes:
Que haya apostasía, y que, el hombre de pecado (anticristo) se manifieste? (2ª
Tesalonicenses 2:3). A ese respecto
debemos entender que la apostasía inició hace ya muchos años, pues la
“anulación” a los principios básicos de la iglesia ya se viene pisoteando desde
hace décadas. Inició cuando las congregaciones dejaron los métodos
tradicionales de adoración y alabanza y “cambiaron o se modernizaron” metiendo
música mundana a los templos; bailes inapropiados; cuando la mercadearon;
cuando la volvieron centros de entretenimiento y no de adoración; y cuando el
dinero de “Dios” (el cual él NUNCA recibe) fue convertido en el nuevo ídolo.
Ahora, con el tema
del hombre de pecado o anticristo manifestado (el cuál es un hombre en
particular, vea 2ª. Tesalonicenses 2:4), sabemos que él en lo personal no se ha dado a conocer (aunque ya vive entre
nosotros), pero, no podemos negar que su equipo, su maquinaria, su sistema ya
está en actividad atacando como dijimos los fundamentos de la iglesia, la
familia y al individuo mismo (la Elite y el falso profeta, el cuál es un líder
espiritual con aceptación mundial y plenamente identificado ya). Y, sí, somos de
los que creen que pronto se manifestará, y somos de los que creemos que el
momento está “directamente” relacionado a la nación de Israel. Ahora bien, no
debemos olvidar lo siguiente: Cristo dijo “Cuando veáis éstas cosas suceder,
erguíos y regocijaos porque vuestra redención está cercana” (Lucas 21:28).
Señor: Danos un honesto celo por tu casa.
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