¡Ay del que edifica casa sin justicia!

 


 

¿Otro de los motivos por los cuales Dios trae destrucción sobre los pueblos? El profeta Jeremías lo presenta en el capítulo 22:13: “Ay de los que edifican su casa sin justicia! Y, ¡Cuál es la falta de justicia de la que habla el profeta? La misma de la que habló el Cristo acerca de los religiosos: “Ay hipócritas, escribas y fariseos, que devoráis las casas de las viudas, y como pretexto, hacéis largas oraciones” (Mateo 23:14). ¡Sí!, que alguien “abuse” del que es considerado pobre; que alguien “viva” del que es considerado pobre; que alguien “explote” a quien es considerado pobre… eso trae destrucción a las naciones, ciudades, familias o individuos. Jehová se los hizo saber al pueblo de Israel hace 27 siglos: “Librad al oprimido de la mano del opresor” (Jeremías 22:3). Es obligación de todo buen líder “librar” al oprimido, no “oprimirlo” más. ¿Por qué, alguien que ajustadamente come, debe tener la obligación de mantener a otro, especialmente si es un vago? Predicar la palabra de Dios “NO ES UN TRABAJO” es un “PRIVILEGIO” en donde debiéramos aplicar justicia, misericordia y fe, sin cobrar por ello, y menos, por extorción infundiendo temor  (Mateo 23:23), quienes así actúan, terminan cautivos y señalados  (Jeremías 22:22-27).

 

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Presentemos nuestros cuerpos en sacrificio vivo.

La esterilidad en la antigüedad.

Porque donde están dos o tres.