Presión
de grupo se le conoce a la influencia que una persona produce sobre otros, ya
sea positiva o negativamente para actuar. Pues bien, en la escritura nosotros
vemos que en un momento dado, el apóstol Pedro, hombre maduro ya, pues
trabajaba como pescador y reparador de redes junto a su padre, ejerce también
presión de grupo (Mateo 4:21). Veamos, nos han enseñado y durante muchos años
hemos leído que, habiendo sido discípulo del Señor Jesucristo, la noche que le
tomaron prisionero le declaró al Señor Jesucristo: “Señor, aunque me sea
necesario morir contigo, no te negaré” (Mateo 26:35). Y esa idea se ha hecho
tan famosa como la de que el gallo cantó tres veces cuando Pedro negó a su
Señor. Pero, lo que no nos han enseñado ni nosotros hemos visto quizás, es el
hecho que atribuimos solamente a Pedro esa expresión, pero la escritura nos muestra
también cómo el apóstol influyó (ejerció presión de grupo) sobre los demás
apóstoles: ¡Pues, TODOS dijeron lo mismo! (Mateo 26:35b). Pero solamente le recordamos a él por el
hecho que le falló al Señor, aunque no nos damos cuenta del valor que tuvo de
ir (Juan 19:26-27).
Señor:
Danos un honesto celo por tu casa.
Comentarios
Publicar un comentario