No has de pervertir la tierra. (Parte final).
Ahora bien, ¿por qué
tanta explicación del matrimonio si el tema es pervertir la tierra?. Por la
sencilla razón que TODO el plan de Dios para la eternidad, y por lo que creó al
hombre, es para que al final de la historia SU Hijo tenga una boda con una
esposa (Apocalipsis 19:7), y esa esposa heredará la tierra (Apocalipsis 21:1-3)
pero, esa esposa tiene que ser sin mancha, sin arruga y santa, en otras
palabras gloriosa (Efesios 5:27). Por ello, cuando NO honramos nuestras
creencias acerca de Dios y de la figura del matrimonio, estamos pervirtiendo
nuestra tierra y descalificándonos para poder ser parte de “la” esposa. Dios anhela
que todos lleguemos a esa boda, pero si cumplimos los requisitos (Juan 3:16-19).
Parece difícil el camino al ojo humano pero si nos tomamos de la mano del Cristo,
ese camino se hace fácil. ¡No pervirtamos nuestra tierra! Meditemos
Señor: Danos un honesto
celo por tu casa.
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