Ese juez llamado tiempo.

 


 

En el Instituto Bíblico nos enseñaron que el tiempo es un paréntesis entre dos eternidades, y la escritura nos muestra que ese período de espacio es TODO lo que el hombre tiene para definir su lugar en la eternidad (Eclesiastés 12:13-14). No hay nada malo o bueno… que el tiempo no lo descubra, lo destruya o lo afirme (Marcos 4:22). TODO aquello que hicimos en la oscuridad, en la intimidad, a escondidas será algún día de conocimiento público (Apocalipsis 20:12). Se atribuye al gran Abraham Lincoln éste pensamiento: “Podrás engañar a todo el mundo algún tiempo; podrás engañar a algunos todo el tiempo; pero, nunca podrás engañar a todos todo el tiempo”. Y, la escritura dice: “A Dios nadie le burla” (Gálatas 6:7). A nadie nos gusta que nos juzguen directa o indirectamente, por ello, cuando alguien nos señala directamente le rechazamos, y, cuando alguien dice una verdad que “creemos” nos atañe entonces buscamos defensas, justificaciones, excusas que… ese juez llamado tiempo siempre descubre, y con éste agravante, él es implacable porque ese juez lo maneja Dios (Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo, Hebreos 10:31). Meditemos.

 

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Presentemos nuestros cuerpos en sacrificio vivo.

La esterilidad en la antigüedad.

Porque donde están dos o tres.