Lo que no (a)preciamos lo perdemos. (Parte final).
Israel era el pueblo
elegido por Dios para reinar… pero, NO (a)preciaron ese privilegio (Génesis
12:1-5), entonces Dios eligió a otro pueblo que NO era su pueblo para hacerlo
su pueblo (Oseas 2:23 y Jeremías 31:31-33). Los fariseos y los saduceos habían
sido elegidos como sacerdotes para servir a Dios… pero, NO (a)preciaron el
serlo por lo que Dios les quitó ese privilegio (Mateo 23 completo). Es más, los
humilló tanto, que les dejó el templo que tanto adoraban pero les quitó su
presencia (Juan 10). Nosotros cometemos el mismo error, recibimos bienes y servicios
de nuestros semejantes… pero NO los (a)preciamos, creemos merecerlo todo,
creemos que somos mejores que los demás, creemos que somos los consentidos y
que por lo tanto nos “merecemos” mucho por recibir y más. El resultado será el
mismo de toda la historia humana… por lo tanto, si no cambiamos de actitud
vamos a perder lo que tenemos. Selah.
Señor: Danos un
honesto celo por tu casa.
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