Apocalipsis no era el techo… era y es el cimiento. (Parte final).
Ese Cordero salvador
estaba profetizado que vendría dos veces, una como cordero para ser sacrificado
(Lucas 7:20), pero luego vendría como
León para tomar su reino (Hebreos 10:37 y 1ª Tesalonicenses 4:16). Ahora bien,
¿qué fue lo que aconteció “antes” de la venida de ese Cordero perfecto? Veamos
y comparémoslo con el final de la historia: 1- Fue anunciado muchos años antes
700 más o menos (Isaías 11:1-4), lo mismo que ha estado pasando ahora,
anunciado por muchos años. 2- Hubo una generación que, por no ver un “pronto”
cumplimiento, ya se había vuelto incrédula a la promesa (Juan 4:25)… Hoy, está
sucediendo lo mismo, somos parte de la generación que ya perdieron la fe de que
él vuelva otra vez. 3- En aquél tiempo por SU nombre hubo persecución dentro y
fuera de la Iglesia, tan así, que hasta niños inocentes murieron (Juan 12:42 y
Hechos 14:19), hoy, ya está sucediendo lo mismo y muchos inocentes serán
aniquilados. 4- Cuando el Cristo vino, pocos, fueron quienes le siguieron
(Mateo 20:16), hoy será igual, muchos oirán del Cristo pero pocos serán quienes
le crean y le sigan (Amós 5:3 y Mateo 22:14). ¡Clamemos por ser de esos pocos!.
Y Apocalipsis nos dice: “He aquí, yo vengo pronto” (22:11). Recordemos: No
veamos Apocalipsis como el techo de la casa de Dios pues era y es el cimiento.
Nota: Para ser de
esos pocos (Amós 5:3 y Mateo 22:14), NO podemos ignorar Apocalipsis, pues es
una revelación para ser MANIFESTADA no IGNORADA. Pero no la entenderán los
siervos sino SUS siervos (Apocalipsis 1:1).
Señor: Danos un
honesto celo por tu casa.
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