Apocalipsis no era el techo… era y es el cimiento. (Parte dos).
Cuando estudiamos
Hermenéutica (ciencia que nos enseña a
interpretar la biblia), se nos enseñan algunas reglas infalibles, por ejemplo:
“Que el principio de los eventos es igual al fin”. El principio lo vemos en Génesis
y fin en Apocalipsis. Veamos: a) Dios hace una nueva tierra y un nuevo cielo
(Génesis 1:1-2) comparado con la tierra nueva y el cielo nuevos en el final de
los tiempos (Apocalipsis 21:1); b) Dios crea un hombre y una mujer en estado
puro (Génesis 1:17) comparado con un hombre y una mujer nuevos y puros para la
eternidad (Apocalipsis 21:7); c) También vemos que fueron puestos en un paraíso
en donde había frutos (Génesis 2:8) comparado con un lugar paradisíaco en el
fin donde hay frutos (Apocalipsis 22:2);
d) Vemos también que en el principio Dios hablaba cara a cara con el hombre
(Génesis 3:8) comparado con el cara a cara de Dios con los suyos en el fin
(Apocalipsis 22:4). Estos son algunos ejemplos de lo que éste principio de
Hermenéutica nos enseña, y, que también nos prueban que Apocalipsis NO es el
techo sino el cimiento de la casa de Dios.
Señor: Danos un
honesto celo por tu casa.
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